15 de noviembre de 2011

Los documentales más recientes de Mario Handler

En rigor, voy a referirme a dos de los tres últimos largometrajes del cineasta compatriota Mario Handler: "Aparte" (2002), "Decile a Mario que no vuelva" (2007) y "El voto que el alma pronuncia", aún no estrenado y no visto por mí.

El director tiene una larga carrera en el terreno de la no ficción -excepto la mediocre "Mestizo" (1988) todas sus películas son documentales- que se puede dividir en una primera etapa en los años 60 con títulos como "Carlos" (1965), sobre un "bichicome" de la época; "Elecciones" (1966), el retrato de dos políticos de partidos tradicionales y la más panfletaria "Me gustan los estudiantes" (1968). Partió al exilio, radicándose en Venezuela donde alternaría trabajos étnicos con otros más sociales, aunque trabajó bastante poco durante casi 30 años. La última etapa serían sus tres películas, después de volver a Uruguay.

Uno de los problemas que debe solucionar cuanto director se aboque a realizar un documental es elegir en primer lugar, a qué personajes entrevistar y cuánto de lo que puedan decir termine quedando en el montaje final. Muchas veces termina primando -para mi gusto- en demasía la gente muy "carismática", "entretenida" y "pintoresca" por sobre otros más reales o más representativos. Sobre cualquier situación o hecho, no hay un sólo documental posible, por cierto.


Trailer de "Aparte"

"Aparte" generó bastante ruido en el momento del estreno por la crudeza de sus imágenes, dedicadas a mostrarnos la vida de los marginales montevideanos. Posteriormente, habría una polémica de tono más bien judicial, iniciada por una de sus protagonistas, con la evidente intención de sacarle rédito económico a su participación.

La película, en sí, es entretenida y no lanza sobre el espectador discursos moralizantes. Deja actuar a sus personajes -como hacía la mencionada "Carlos", antecedente directo claramente- para que nos muestren cómo viven los lumpenes, acá representados por una chica blanca que vive en la calle y por dos hermanos negros, uno preso y la otra prostituta. El problema es que Handler parece estar hablando de algo que no conoce en absoluto. No voy a negar que personajes así existen y son reales, pero la selección es demasiado pintoresca. La mirada del director es demasiado escandalizada y sólo nos presenta situaciones "fuertes". Únicamente en la escena final, aparece una palabra más sentida, creíble y sosegada en la puta que se queja de lo difícil que es seguir en un trabajo mal pago y muy mal visto, aunque Handler no puede evitar incluir una expresión muy fuerte, como para asustar a tías solteronas. La toma en que esta chica -amante de él, como se supo después- es sorprendida desnuda en el baño está muy al cuete.


Trailer de "Decile a Mario que no vuelva"

Probablemente el director se sintió más cómodo en la temática directamente política de "Decile a Mario...". El tema no es muy original -las violaciones a los derechos humanos en la última dictadura militar en Uruguay- pero sí su muy compartible intención de abrir el juego para que se expresen las dos campanas, algo muy poco común en una sociedad como la nuestra que considero se está dividiendo peligrosamente en dos bandos irreconciliables.

Handler no es neutral, tiene sus simpatías en la izquierda y no lo oculta. El problema de la película es que la gente que elige del otro bando no es la mejor: un figurón de quinta como Ricardo Domínguez, ansioso por ser famoso; un siquiátrico como Daniel García Pintos, convencido de que está peleando en la Tercera Guerra Mundial y un torturador como Gilberto Vázquez, entrenado en la contra inteligencia, quien por ello jamás hará otra cosa que mentir. Muy carismáticos, le aseguran espectáculo pero no le aportan ningún contenido. La excepción -que lamentablemente aparece durante muy poco tiempo- es el Comisario retirado Alejandro Otero, que parecería ser enemigo de los anteriores.

Sigo esperando el documental que trate seriamente -esquivando la teoría de los Dos Demonios e incluyendo al 80 % de la población que no era guerrillera ni militar- con realismo, honestidad y profundidad la verdad de lo que ocurrió en un período tan particular de nuestra historia. Pero creo que estos 200 años -si es que le hacemos caso al proclamado "Bicentenario"- nos han sido bastante mentidos.


Trailer de "El voto que el alma pronuncia"

Veremos cómo resulta ser esta última película, donde Handler parece tomarse menos en serio a su tema, lo que no viene nada mal.

10 de noviembre de 2011

No olvidar

Por fin, mal o bien, terminó la impunidad. Sea un paso legislativo, simbólico o jurídico, terminó. Pero no me gustaría dejar de decir que:

-Quienes se negaron desde el primer momento a que se supiera algo de todo lo que pasó en este país, no tienen ningún derecho a decir que "hay que olvidar lo que pasó y mirar para adelante".

-Quienes se opusieron a que el pueblo pudiera opinar en las urnas no tienen ningún derecho a reclamar que ese mismo pueblo ya se expresó en plebiscitos y hay que respetar su opinión.

-Quienes votaron todos y cada uno de los mecanismos de impunidad, salieron a festejar en 2009 cuando no salió la papeleta rosada y nutrieron a la propia dictadura con muchos colaboradores de su partido, no tienen ningún derecho a pretender dar lecciones de democracia.

Por otro lado, queda la sospecha de que cada juez -que ahora sí tendrá la libertad de poder investigar qué pasó y poder resolver tanto crimen de lesa humanidad que hubo en Uruguay, decidirá según su ideología política y no sobre su punto de vista técnico. Así resolvió, por ejemplo, el fiscal Möller archivar el vergonzoso caso del asesinato de la nuera del poeta Juan Gelman, que tanto ha enchastrado el nombre del país, y poco después pasó a trabajar para un diputado blanco mientras mantenía su sueldo de fiscal, algo poco legal y poco ético.

Pero, en fin, poco a poco avanza la verdad. Y habrá que tener siempre presente quienes trabajaron a favor de impunidad total para todas las violaciones de los derechos humanos, defendiendo la dictadura fascista y atacando a la Justicia.

5 de noviembre de 2011

Historia Ilustrada del Jazz 25

ANTHONY BRAXTON, ART ENSEMBLE OF CHICAGO

El agotamiento evidente del tronco principal del jazz a principios de los años 60 coincidió con la eclosión del movimiento por la igualdad de derechos entre negros y blancos y por la integración civil, en general. Un mundo nuevo, que dejaba atrás la Segunda Guerra Mundial y conocía la Guerra Fría y la posibilidad de una hecatombe nuclear, se estaba creando en todo el planeta. Nuevos movimientos artísticos, nuevos acontecimientos sociales y políticos, una juventud -píldoras anticonceptivas y minifaldas mediante- muy diferente a las anteriores quería ser escuchada. Y a la vez, comenzaba a ser un mercado muy redituable.

En ese contexto los músicos de jazz (por lo menos, los más jóvenes) dejaban de ser meros instrumentistas -y empleados de otros- para organizar asociaciones en defensa de sus derechos y para ser portavoces activos de un mensaje de igualdad (o a veces, de superioridad) de los negros frente a los blancos, dominantes en la sociedad norteamericana.

Muchos de esos nuevos músicos (algunos se plegaron al free jazz y otros, no) tenían una esmerada cultura general, su educación musical era mucho más de conservatorio que de band y conocían muy bien la rupturista música clásica del siglo XX.

La A.A.C.M. (Asociación for the Advancement of Creative Musicians) fue la más importante e influyente de esas asociaciones, siendo sobre todo un empeño personal del pianista "Muhal" Richard Abrams, nacido en Chicago en 1930. Líder de orquesta, Abrams es más recordado por su capacidad organizativa y su liderazgo ideológico que por su desempeño musical, que no es desestimable, sin embargo.

El multiinstrumentista Anthony Braxton nació también en Chicago en 1945. Toca el saxo alto principalmente, pero también el barítono, el contralto, el soprano así como flautas, clarinetes varios, piano y todo tipo de percusiones. Compositor, arreglista, ajedrecista y matemático, el campo de los intereses de Braxton es muy amplio. Luego de ingresar en la A.A.C.M., formó su primer conjunto (un trío de saxo, trompeta y violín) en 1966.

En 1968 realizaría su disco más exitoso (dentro de una carrera mucho más prestigiosa entre los colegas y los aficionados más exigentes que para el público general de jazz) denominado "For alto", pero pronto se marcharía a París, donde coincidiría con Mitchell, Flavors, Jarman y Bowie, quienes estaban creando el Art Ensemble of Chicago. En 1970 el también radicado en la capital francesa Ornette Coleman lo ayudaría a retornar a Estados Unidos con un buen contrato de trabajo, donde pronto saldría de los reducidos círculos del free al ingresar al trío de Chick Corea llamado "Circle", donde también estaba el contrabajista Dave Holland.

Experimentador nato, dueño de una de las discografías más extensas de la historia del jazz, Braxton ha tocado una amplia variedad de instrumentos en todos los formatos imaginables (incluyendo cuatro orquestas sinfónicas simultáneas) pero su nombre no está dentro de los más taquilleros del género.

Duet

Song for the newborn

No greater love


Concebido inicialmente como "Art Ensemble", un conjunto de acompañamiento del saxofonista Roscoe Mitchell, el finalmente denominado Art Ensemble of Chicago (o A.E.O.C.) tuvo una personalidad propia que resultó ser bastante más que la suma de sus individualidades y perduró bastante más que el movimiento -free jazz- que lo vio nacer. Además de Mitchell, lo integraron desde un comienzo el trompetista Lester Bowie y el contrabajista Malachi Favors. Un año después se uniría el saxo Joseph Jarman, quien resultó ser la otra personalidad fuerte además de Mitchell, que equilibrara el conjunto. Hubo varios bateristas -incluso tocaron varias veces sin ninguno- hasta que ingresó Don Moye en 1969, momento en que el Art Ensemble concretaría su nombre y su formación definitiva.

Viniendo desde educaciones y experiencias musicales muy diferentes, sus integrantes aceptaron desde el comienzo el enorme eclecticismo de la propuesta, donde en sus recitales podían incluir viejas canciones del New Orleans más primitivo, además de libres versiones de muchos éxitos swing y be bop, en un contexto general del más moderno free. El A.E.O.C. fue el primer conjunto en buscar explícitamente músicas de otros continentes, integrando los más heterogéneos sonidos en una época en que todavía no se había abierto la música de vanguardia a las tradiciones folcklóricas de otras culturas.

Moye, Favors y Jarman solían pintarse las caras y vestirse con disfraces a la usanza africana, lo cual terminó por ser uno de los distintivos del conjunto. Todos sus integrantes variaban de instrumentos durante sus actuaciones, incorporando diversos artefactos percusivos y una infinidad de vientos, evitando la rutina de que cada músico tenga un solo sonido.

Iconoclastas, irreverentes, burlones, el A.E.O.C. siguió actuando hasta bien entrados los 80, reencontrándose en numerosas oportunidades más tarde para realizar extensas giras. En 1999 fallecería Bowie y en 2004, Favors.

El olvidado pianista canadiense Paul Bley fue otra figura importante del free jazz. Intelectual, refinado, Bley fue el primer músico de jazz que experimentó con los teclados electrónicos. Ha tenido mucha más fama su ex esposa Carla Bley, quien sigue liderando bandas hasta ahora, bastante más abierta a la incorporación de músicas más comerciales, como el rock y el pop. En todo caso, su propuesta, aunque vanguardista y exigente, ha dejado atrás hace bastante tiempo los caminos difíciles y riesgosos de la experimentación total sin reglas del free.


Odwalla theme

Promenade cote Bamako I


Promenade cote Bamako II


30 de octubre de 2011

Los talibanes del neoliberalismo aún siguen

Hace casi dos años subí una entrada donde criticaba a quienes llamaba "los talibanes del neoliberalismo", los tipos que defienden de manera necia y dogmática, casi irracional (por eso lo de talibanes) un conjunto de ideas económicas dirigidas a defender a las clases más altas de la sociedad, importadas acríticamente desde arriba y trasplantadas casi sin el mínimo esfuerzo de adaptarlas al Uruguay. Son, por ejemplo, los que quisieron vender Antel, a pesar de que daba muchas ganancias al país y andaba cada vez mejor.

Por cualquier cosa, a la entrada original se puede llegar por acá: Talibanes del neoliberalismo

No voy a repetir todo lo que escribí entonces, pero básicamente quiero recordar un par de puntos que tienen que ver con lo que voy a plantear ahora:

-Estos "talibanes" afirman que absolutamente todo el Estado funciona mal y que absolutamente todo lo que es privado, es maravilloso. Cualquier pistolero que comprara Antel, ya que estamos en el ejemplo, la haría funcionar muchísimo mejor que lo bien que anda ahora. Un finado Benhamou, por citar a alguien.

-Ellos afirmaron (creo que nadie lo hace ahora sin temor a ser el hazmerreir de cuanta gente mínimamente sensata ande por ahí) que tenemos demasiadas "leyes laborales rígidas" -léase, protección a los trabajadores- y que con lo que llamaban la "flexibilidad laboral", todos -incluyendo nosotros los laburantes, señor/a- ibamos a ser mucho más prósperos. Si los patrones dan aumento cuando quieren, echan si se les antoja y pagan los beneficios si andan de buen humor, todos vamos a tener más trabajo. Y más plata. En serio.

La crisis financiera internacional -que por una vez golpea más fuerte en el llamado Primer Mundo que en nuestro continente- ya está madurita y no tienen pretensiones de irse, al parecer. ¿Quiénes la ocasionaron?. ¿Los "insensatos" que quieren cobrarle más impuestos a los ricos o le intentan -bien o mal- darle oportunidades a los sumergidos para salir de su ostracismo social?. No, señor. Fueron los especuladores y los CEO de financieras y aseguradoras, quienes siguen teniendo sus privilegios, su buen nombre y sus fortunas.

¿Qué pasó con las famosas aseguradoras de riesgo, que un día antes de la quiebra total, seguían adjudicándoles la máxima calificación a empresas que estaban debiendo varias veces su patrimonio, como tan bien lo muestra la película "Trabajo confidencial" de Charles Ferguson, Oscar a mejor documental 2011?. Nadie sensato podría creerles una palabra después de eso y, sin embargo, siguen tan campantes dando sus calificaciones más ideológicas que técnicas.

Con respecto al Estado, el tema es que el Estado -que no es sinónimo de Gobierno- es el único actor que -sin obligación de lucro- puede ayudar a los más débiles o a los más necesitados. O a la gente común y sin privilegios, mejor dicho. Si no fuera por el Estado no habría luz ni agua potable en localidades chicas y alejadas porque al lucro privado sólo le interesarían los centros más poblados. Los talibanes se oponen a cualquier medida de justicia social. Ya sea un impuesto a los que tienen más de 2000 hectáreas (que no es un campito, precisamente) como darle algo a los que menos tienen (que según ellos, se lo gastan en vino). Como si ellos sólo tomaran agua mineral...

Lo paradójico es que estos neoliberales se han servido del Estado durante toda la vida. Han sido jerarcas públicos y han sido sus partidos políticos los que han hecho ingresar a la gran mayoría de los funcionarios estatales que tenemos, muchísimas veces con criterios poco santos.

Lo de que todo lo privado sea perfecto, queda desmentido fácilmente por la experiencia diaria. Tenemos una clase dirigente arcaica, inculta, incapaz de modernizar efectivamente los lugares que administra, aunque últimamente -y muy tardíamente, como todo en nuestro país- han comenzado algunos intentos de incorporar inutilmente una terminología hueca "más moderna" pero sin cambiar las concepciones medievales y poco productivas de buena parte de la actividad privada. Probablemente, estudiaron Administración de Empresas en una Universidad no pública.



Trailer de "Trabajo confidencial"

25 de octubre de 2011

Pa qué habré puesto Histats...

No me refiero con el título a las sospechas que me merecen las cuentas que hace el referido gadget que informa al administrador de cada blog que lo instale cuánta gente lo visita y desde dónde. Por cierto que no me cambia la vida tener las estadísticas más o menos exactas de cuántos visitantes tengo desde Bélgica o República Dominicana, por nombrar dos países lejanos.

Lo que uno debería tener claro es, en primer lugar, que este blog no es el número 1 en número de visitas de los emprendimientos similares de este paisito. Un poco de modestia nunca viene mal, aunque por otro lado, poco interés tengo en sumarme a una carrera en pos de subir posiciones en un hipotético ranking de sitios exitosos. En segundo lugar, y como para bajarle un poco más el copete al ego, un enorme porcentaje de quienes entran por acá, no le dan la menor pelota al contenido que trabajosamente subo cada cinco días, sino que pasan fugazmente porque están buscando ilustraciones -o vaya uno a saber qué- más o menos de la misma forma por la que he entrado yo mismo a tantos blogs para buscar fotos, sin mirar ni el título de esas páginas.

Una herramienta del Histats propone buscar las frases que han introducido mis visitantes en buscadores como el Google y similares, que los habrían llevado hasta acá mismo. El ponerme a revisar esas búsquedas me llevó a algunas conclusiones interesantes, si es que -insisto- tomo como exactas las estadísticas que devuelve este gadget, cosa que está por verse.

En primer lugar, el mayor llamador de visitantes -por lejos- fue la finalizada serie llamada "¿Las mujeres son todas putas?". Quien haya leído una sola de esas entradas habrá intuído fácilmente que mi contestación era un claro NO y que no había nada de explotación pornográfica del sexo opuesto sino una reinvindicación personal de las dificultades que sufren por no ser hombres en este planeta machista. Mucha gente parece estar muy mal de la croqueta y ha introducido muchos criterios de búsqueda con cosas tales como "mujeres golpeadas desnudas" y otras muchas peores que no voy a repetir. Hay tipos que en la soledad del PC dejan salir algunos monstruos que dan que pensar.

Acá recopilé algunas búsquedas que me llamaron la atención. Calculo que habré hecho la recorrida por un solo mes y conseguí joyitas como las que están a continuación. Por las dudas, no me meto más.

Anorexicas desnudas - Una curiosa preferencia sexual. A mí me gustan -o me conviene- que sean más bien robustas y vigorosas.

Historia de las orgias ilustrada - Quiero ese libro. No importa el precio. Qué tanto jazz ni cine.

Putas que fueron hombres - Juro que nunca puse una foto de ésto. Que yo sepa.

Mujeres afganas desnudas - O musulmanas, o iraníes. Las guerras -o mejor dicho, las invasiones unilaterales- despiertan apetitos insospechados.

Donde venden armas - Supongo que tendrá que ver con aquella entrada de la inseguridad. Éste no disimula nada.

Uruguayos somos blancos - No es lo que dicen las últimas elecciones, pero no sé cómo Google lo mandó al tipo éste acá.

Trabucos naranjeros antiguos - Una vez traje a colación una anécdota sobre las encuestas que creen tener la precisión de un rayo laser y en realidad tienen la de un trabuco de esos. Claramente, el tipo estaba buscando otro tipo de blog.

Gordos humanos que se parece a Eric Cartman - Supongo que ésto no es una búsqueda de fotos eróticas. Tengo miedo.

La vajina más fea - Seguimos con las preferencias sexuales opuestas a las mías. A menos que haya querido decir "vajilla" en lugar de "vagina".

Elixir de ajo y agua ardiente estil chino - No quiero saber a qué entrada mía lo mandaron a éste.

Nenas penetradas por la torta - Gracias, no quiero postre.

Fotos de nos - Éste me imagino que entró por lo que subí del conocido Cuarteto. Otra vez, nada pero nada que ver.

Muerte alvarito jazz - Hay gente intolerante...

Ver señorita miss olimpia - No tengo idea que exista el referido concurso pero en todo caso, no tiene sentido que te manden acá, sólo porque digo en mi perfil que soy hincha de la institución de Colon.

Desnudas en los noticieros con sexo - Supongo que no escribí nunca algo sobre Yisela Moreira que mis abogados no puedan solucionar. En todo caso, una búsqueda bastante llamativa.

Alvaro Salas en la cuca - No sé quién es ese tipo ni me interesa. Lo otro podríamos negociarlo.

20 de octubre de 2011

Cine: Historia Ilustrada 24

EL NEORREALISMO ITALIANO

La dictadura fascista italiana comenzó bastante antes de la Segunda Guerra Mundial. El régimen construyó un enorme complejo de producción (Cinecittá) e impulsó un cine patriotero, destinado a ensalzar de manera generalmente altisonante y aburrida, gestas épicas del pasado o, incluso, justificando la contemporánea invasión de Etiopía. Por otro lado, se filmaban comedias pasatistas e intrascendentes, dedicadas a glorificar un lujo material que no era, obviamente, el de la gran mayoría de los ciudadanos, que quedaron denominadas como de "teléfonos blancos", símbolo de ostentación materialista.

Sin embargo, en la acción intelectual tuvieron sus primeras oportunidades jóvenes de clara ideología opositora al régimen, que pudieron -fundamentalmente, a través de la crítica escrita- desarrollar sus ideas en favor de un cine menos acartonado y más cercano a la realidad cotidiana de la gente, denunciando la falsedad de los valores inculcados por el cine oficialista.

Antes de la eclosión de lo que se llamó "neorrealismo", hubo algunas películas que dentro de los parámetros aceptables para el régimen, introdujeron una cuota de autenticidad poco común en la producción italiana anterior, ya sea por rodar en exteriores o por retratar ambientes populares, aunque fuera meramente como decorado de anécdotas convencionales.

Alessandro Blasetti fue un artesano que pasó sin problemas del trabajo bajo el fascismo a su continuación en democracia. En 1933 realizó una obra épica sobre la cruzada garibaldina "1860" (foto 1), donde se ha elogiado su sentido del espectáculo y su ambientación en pueblitos donde ocurrieron los hechos reales. Más famosa pero menos apreciada fue "La corona de hierro" (1940), una historia medieval demasiado pomposa. En 1942 realizó la comedia "Cuatro pasos sobre las nubes" bastante más fresca.

La primera película verdaderamente neorrealista fue obra de un aristócrata comunista llamado Luchino Visconti, quien debutaría con "Obsesión" (foto 2) en 1942, adaptación de la novela de James Cain "El cartero llama dos veces" sin pagar derechos de autor y mostrando -como en el original- una historia sórdida de adulterio y crimen entre gente desafortunada y sin escrúpulos, con mucha más realismo que en la versión pocos años anterior de Hollywood y que presentaba una realidad muy diferente a la que propagandeaba el gobierno, por lo cual pronto "Obsesión" fue prohibida. Sin dejar de ser una película comercial, interpretada por actores profesionales, resultó una bocanada de aire fresco que llevaba a la práctica las teorías sostenidas por varios intelectuales -muchos de izquierda- en publicaciones especializadas.


Fragmento de "Roma, ciudad abierta" (1945) de Roberto Rossellini


Fragmento de "Ladrones de bicicletas" (1948) de Vittorio de Sica

Visconti seguiría su carrera que lo consagraría como uno de los maestros de la historia del cine con un gran fracaso económico: "La tierra tiembla" (1946) (foto 3). Realizada, ésta sí, con aficionados recogidos entre el mismo medio de los pescadores sicilianos, sin artificios y de manera casi documental, era la primera parte de una trilogía que incluía a mineros y campesinos, pero que no llegó a filmarse. El público le dio la espalda a un relato que no sólo no tenía actores conocidos sino que ni siquiera era hablado en italiano sino en el dialecto de la zona. No estrenada en Uruguay, muy adelantada a su época, fue sin embargo una influencia considerable para las generaciones de cineastas posteriores.

La explosión se desencadenó con el derrumbe de Mussolini y la liberación del país por parte de los aliados combatiendo contra la ocupación nazi. Roberto Rossellini (foto 4) realizó "Roma ciudad abierta" casi sin película virgen, usando la calle e interiores reales por no tener estudios donde reconstruir una escenografía, tomando directamente testimonios de la gente que había protagonizado los hechos que se contaban, que pertenecían a la realidad más candente. Esa historia de resistencia, poniendo en un mismo plano al militante comunista y al cura católico que unen sus fuerzas ante el enemigo común, impactó en todo el mundo y consagró a Rossellini y a su pareja y protagonista, Anna Magnani. El rodaje de "Roma..." está documentado en la muy buena "Celuloide" (1995) del veterano Carlo Lizzani.

Otro gran nombre del neorrealismo que había comenzado su carrera bajo el fascismo como galán de comedias y artesano de películas inofensivas fue Vittorio De Sica (foto 5) quien también consiguió un gran éxito de crítica y público con "Ladrones de bicicletas" (1948), el conmovedor drama del desempleado que consigue un trabajo que le permita combatir el hambre de su familia pero que pierde toda esperanza al serle hurtada la bicicleta imprescindible para trabajar. Anteriormente, De Sica ya había llamado la atención con "Lustrabotas" (1946) (foto 6), una película menos lograda que "Ladrones.." pero certera al mostrar la realidad de los niños de la calle.


Fragmento de "Paisá" (1946) de Roberto Rossellini


Fragmento de "Alemania año cero" (1948) de Roberto Rossellini

Los tres grandes nombres del neorrealismo italiano diferían bastante en sus concepciones: mientras el marxista Visconti ponía enfasis en las relaciones de clase y las injusticias sociales (aunque pronto predominaría su alta cultura y su exquisitez para retratar críticamente los ambientes aristocráticos que tan bien conocía en producciones de alto costo), el democristiano De Sica apelaba más a la ternura y a la compasión hacia seres desvalidos y abandonados. En cambio, Rossellini, también procedente de la burguesía, era un experimentador eternamente insatisfecho, menos ideologizado que sus colegas, que seguiría una carrera bastante discutida hasta abandonar el cine en 1962 para realizar reconstrucciones didácticas para la televisión, cansado de las concesiones que le imponía la producción comercial.

Rossellini brindaría otra obra maestra al cine italiano con "Paisá" en 1946, inmejorable ejemplo de las características del movimiento. Si bien está rodada con indiscutible naturalidad e improvisada cuando era necesario, no dejaba de ser una producción industrial laboriosamente realizada. Su mayor novedad, como la de varias películas reseñadas en esta entrada, fue el de no hacer concesiones con respecto a la crueldad, la injusticia y el drama de los personajes, tal como había ocurrido en la realidad que todos los espectadores de la época conocían tan bien. En 1948 con "Alemania año cero" comenzaría uno de los primeros desconciertos y polémicas de su trayectoria al retratar las penurias del bando vencido, causante de tanta masacre. Un niño de 12 años vuelto adulto por la tragedia, la permanencia de ideas nazis en el Berlin destruído y, fundamentalmente, la aceptación de que también había víctimas entre los alemanes, fue indudablemente una bienvenida audacia a tan pocos años de terminada la Segunda Guerra Mundial. Posteriormente, Rossellini se enamoraría de la estrella de Hollywood Ingrid Bergman, haría con ella varias películas poco convencionales y comerciales.

De Sica daría un viraje particular al neorrealismo al introducirle humor y fantasía en "Milagro en Milan", donde los habitantes de un cantegril abandonan en escobas esa realidad inconfortable cotidiana, cuando un ricachón los expulsa miserablemente porque ha descubierto petróleo en su territorio. Poco después, con "Umberto D.", realizaría un drama fuerte, más minimalista, sobre un jubilado que sobrevive penosamente y tiene ideas suicidas por la dureza de su situación.

Protestas políticas explícitas, aduciendo que estas películas daban una "mala imagen" del país y un cierto hastío ante tanta tragedia en una sociedad que prefería olvidar y transformarse en una potencia subida al plan Marshall, determinaron el fin del neorrealismo puro, aunque la idea de una ambientación más verista de las clases populares sobreviviría en lo que se llamó el "neorrealismo rosa", la explotación comercial y amable del legado de los Visconti, De Sica y Rossellini y, en general, en buena parte de la producción italiana posterior, dotada de una frescura y autenticidad, aun en sus trabajos menos exigentes, poco común en el cine mundial.


Fragmento de "Milagro en Milan" (1951) de Vittorio de Sica


Fragmento de "Umberto D." (1952) de Vittorio de Sica