30 de octubre de 2010

A diez años de mi viaje a las Torres Gemelas

A fines de octubre de 2000 visité Estados Unidos por única vez hasta ahora. Recorrí ciudades grandes como Chicago, pequeñas como Des Moines o Springfield -donde no encontré a los Simpson- o pueblos de menos de 3000 habitantes, pasando además una semana en New York. Anduvimos con un par de amigos solamente por el Este, lo que igual nos llevó varios días de viaje en auto; quedarán para la próxima ocasión California, la costa Oeste en general y la desgraciada New Orleans, la cuna del jazz en particular.

No pienso hacer la crónica minuciosa del viaje realizado hace ya una década. Sólo algunos apuntes: en primer lugar no hay un solo país llamado U.S. A.; en realidad son varios países en uno. No tiene nada que ver un pueblo como Harlington con Manhattan, por ejemplo.

En segundo lugar -y muchos se han molestado con este comentario mío- los yanquis suelen ser muy amables. Mucho más lo considero cuando se refiere a un tipo que -con su pobre dicción del inglés- es evidentemente extranjero. Se asombraban seguido -eso sí- de ver a tres tipos tan blancos hablar con el mismo acento de los mexicanos, y así me lo dijo uno de ellos. Las únicas norteamericanas que me zoretearon con mi torpe inglés fueron las azafatas de United. Consejito: si quieren encontrar un lugar, la mejor opción es preguntarle al policía de la calle.

Tercera y última consideración: Estados Unidos puede ser un lugar lindo para pasear -también me quedaron en el debe Boston, Philadelphia y Detroit, entre las que me interesan- pero prefiero seguir viviendo acá en Montevideo.

New York, por ejemplo, es la capital mundial de la cultura. Ver la programación mensual cinematográfica del Museum of Modern Art (MOMA) me hizo pensar seriamente en estudiar inglés intensivo y hacerme residente ilegal. Es una ciudad única, probablemente la urbe menos racista del planeta donde los blancos son una minoría más y se mezclan con la mayor naturalidad latinos, hindúes, amarillos (a falta de otro nombre común mejor para chinos, japoneses y coreanos), negros y yanquis rubios. Pero me asfixia esa orgía de rascacielos, ese ritmo callejero frenético e impersonal en sus calles numeradas y esos barrios pobres mucho más feos que los nuestros, aunque se pueda andar tranquilamente de noche por ellos. Necesito inevitablemente una ciudad con árboles en todas sus calles, una ciudad lenta y despoblada. Estoy enfermo de montevideanitis.

Un domingo a las 10 de la mañana fuimos a visitar al Word Trade Center, que estaba ubicado en la parte sur de la isla Manhattan, sobre Wall Street. Entramos a una -la más baja, la que no tenía antena- y después de pagar nuestra entrada de turista subimos por un enorme ascensor -aproximadamente 4 veces más grande que uno normal de edificio de apartamentos- al último piso en unos 30 segundos. Yo vi el contador del ascensor que iba de uno en uno y pensé que ibamos a demorar una hora pero en realidad contaba las decenas de pisos.

El piso 108 -la otra tenía 110- era un mirador vidriado de 360 º desde donde nos podíamos sentar a observar toda la ciudad y sacar fotos, obvio, un par de las cuales pueden ver acá mismo. En el centro de la sala había una típica exposición para turistas, con hechos y personajes típicos de la ciudad, incluyendo a King Kong subido al Empire State, Frank Sinatra y John Lennon. Después subimos a la terraza desde donde se podía tener una visión más completa del paisaje (allí estoy posando en la primera foto). Por cierto que había protección por si alguno se reviraba y se quería tirar para abajo. Anotación lateral: la estatua de la Libertad se veía chiquitita desde allí. En suma, un paseo interesante pero no me comió la cabeza.

Diez meses después, esta visita turística tendría otro significado adicional: esos dos rascacielos simbólicos de New York no existían más, en un hecho que todos conocen. A partir de esa tragedia aún no aclarada -nunca vi un atentado terrorista que no fuera reinvindicado y utilizado como bandera por quienes lo realizaron- el estúpido de Bush -electo en payasescos comicios cuando yo estaba allí- y quienes estaban detrás de él comenzaron su "Justicia infinita" desatando una paranoia patriotera y xenófoba en el pueblo de su país y -mucho peor- masacrando a decenas de miles de afganos e iraquíes de los que sospecho que al 99,99 % les sorbía un genital Estados Unidos. Gran negocio, sin embargo, para las petroleras y los proveedores de las Fuerzas Armadas yanquis.

No puedo dejar de pensar que pude haber muerto yo si le embocaba al día y pienso más que muchos en los 3500 tipos que murieron ese día al cohete. Pero rechazo de plano que mucha gente -incluso académicos- pongan al 11 de setiembre de 2001 como el día que cambió la historia de la humanidad. ¿Por qué?. ¿Porque les pasó a ellos?. Sin ir más lejos, este año en Haití murieron 100 veces más personas. Pero, claro, son negros tercermundistas...

Algún día se sabrá la verdad sobre esa masacre. No sé cuál es -¿cómo podría saberla yo?- pero intuyo que será muy diferente a la que con rara unanimidad nos vendieron los grandes medios de comunicación de allá y de acá.

25 de octubre de 2010

Historia Ilustrada del Jazz 13

DOS PIANISTAS INCLASIFICABLES MAS ALLÁ DEL BOP: LENNIE TRISTANO Y THELONIOUS MONK

El piano ha tenido en todos sus períodos una importancia enorme en la historia del jazz. Desde su prehistoria, varios de los géneros más populares de la música estadounidense tenían a pianistas solistas como razón de ser y durante décadas el piano -incluyendo a band leaders como Ellington y Basie- fue insustituible en todas las orquestas tanto para marcar la melodía como para sostener la armonía.

Contemporáneos pero trascendiendo al bop, Thelonious Monk y Lennie Tristano fueron dos pianistas que no fueron reconocidos de inmediato pero que, con sus estilos iconoclastas y sus personalidades hoscas, terminaron encontrando un merecido lugar dentro de las preferencias de los aficionados y fueron valorados por su originalidad y modernidad, que anticiparon movimientos posteriores dentro del jazz.

Thelonious nació en 1917 en Carolina del Norte. Tomó clases particulares de piano, siendo uno de los pocos datos fiables que se tiene de sus primeros años. Desde el comienzo compartió las noches de improvisación ya referidas en entradas anteriores en algunos locales de New York donde se reunían para tocar libremente los futuros boppers, pero su personalidad introvertida no llamó demasiado la atención de los demás. Su gran clásico "Around midnight" -uno de los temas más versionados del jazz de todos los tiempos- fue compuesto en esa época pero pasó inadvertido también. Gillespie fue el primero que lo contrató en 1944, siendo el primer defensor de su genialidad. Tocó después con Coleman Hawkins un tiempo y posteriormente, dedicaría el resto de su carrera a estar al frente de combos o a ser solista invitado, dado que su personalidad extravagante, extremadamente callada y poco diplomática le hacían entrar en conflicto con facilidad.

Tardó bastante tiempo antes que el público -y los demás músicos- aceptaran el estilo bastante original de Monk. Intentaba acordes extraños, jugaba con el silencio, alteraba los tiempos explorando por muchos caminos tocando notas que cualquier profesor musical reprobaría en sus alumnos. Frecuentemente se decía que era un excelente arreglista y compositor pero un pésimo intérprete. En 1954 un incidente en un bar -donde se negó a delatar al colega que consumía drogas- le significó tres años de impedimentos para tocar profesionalmente. Cuando volvió en 1957, tocó junto a John Coltrane en un cuarteto que le significó por primera vez el reconocimiento general luego de que el propio "Trane" afirmara que Thelonious era el único músico que reflejaba fielmente sus ideas en la interpretación.

A partir de 1959 Monk comenzó a tener una actividad frenética con giras por todo el mundo, comandando conjuntos con músicos de primer nivel donde podía llevar a cabo sus ideas compositivas y arreglísticas. Hasta 1972 su éxito trascendió los márgenes del jazz hasta ser una personalidad dentro de su país pero al año siguiente se retiró para no volver a tocar en público más que en algún concierto aislado.

Vivió encerrado los últimos años de su vida, cuidado por su esposa, aquejado de una precaria salud física y mental, hasta morir en 1982. Sus composiciones han tenido éxito relativamente pronto pero su estilo al piano tan poco académico y tan alejado de virtuosismos vacíos y de rutinas conformistas pareció adelantado a su tiempo y sólo fue plenamente aceptado al expandirse el jazz a todo tipo de sonidos en los 60.

APRIL EN PARIS



EVONCE

INTROSPECTION

THELONIOUS

OFF MINOR

Leonard Tristano nació en 1919 en Chicago. Perdió la vista totalmente a los nueve años y tuvo una esmerada educación musical en su ciudad natal, principalmente en música clásica. Pero a partir de los 24 años comenzó a dar clases y a tocar jazz para sobrevivir. Se hizo conocido por ser capaz de imitar los intrincados solos del virtuoso -aunque un tanto hueco- Art Tatum, hazaña sólo considerada capaz de unos pocos privilegiados.

Sin embargo, quien había fascinado musicalmente a Tristano era Charlie Parker, alguien opuesto tanto en personalidad como en educación a él. Aún hoy se sigue catalogando a Tristano como uno de los principales músicos de lo que se llamó "cool jazz", una línea alegre, tranquila y fría -o más exactamente, "fresca"- que se anteponía al bebop y al hard bop que se desprendería de éste. Sin embargo, "Lennie" siempre rechazó esas etiquetas y nunca desmintió la admiración incondicional que profesaba por las ideas y la libertad improvisativa de Parker.

Casi todas sus grabaciones pertenecen al corto período que va desde 1946 a 1951. Tristano estaba al tanto de muchos de los músicos cultos europeos de vanguardia y procuró incorporar algunos de sus hallazgos en sus composiciones, aportando sus conocimientos al jazz que se liberaba para siempre de las ataduras comerciales del swing. El propio pianista siempre rechazó la modalidad de trabajo de los grandes sellos y se negó a cualquier concesión. Fracasó en su intento de crear una compañía de discos propia y posteriormente sólo grabó dos discos en 1955 y en 1962. El primero de ellos fue el célebre "Requiem", que incluía su composición con el mismo nombre, un homenaje a Parker muy poco después de su fallecimiento.

El estilo de Tristano fue muy poco ortodoxo, buscando en todo momento la libertad total, alejándose de clisés y caminos trillados. En su grabación de 1951 incluyó famosamente dos temas ("Intuitions" y "Disgressions") donde todos los músicos participantes improvisaron libremente sin patrones rítmicos ni armónicos definidos, en lo que se ha considerado históricamente como el primer paso en lo que se llamaría posteriormente free jazz.

Falleció en 1978, dedicando sus últimos años exclusivamente a la docencia. Varios de los músicos que fueron sus alumnos lo acompañaron permanentemente y transmitieron sus enseñanzas en un clima de admiración total. No fue el caso del saxofonista Lee Konitz, el más famoso de ellos, quien seguió con su carrera independiente absolutamente exitosa aunque nunca dejó de referirse elogiosamente de su maestro.

No dio entrevistas y se negó siquiera a recibir a los ejecutivos de discográficas que quisieran negociar con él, el ermitaño Tristano se vio envuelto en alguna polémica difícil de entender cuando se supo que alguno de sus discos contenía sobregrabaciones -o sea, una pista grabada encima de la otra- o manipulaciones de la velocidad de la cinta. Hubo quien consideró una estafa algo que hoy es totalmente normal pero Lennie se defendió argumentando que nunca le mintió a nadie ni quiso pasar por alguien que podía tocar todo lo que se escuchaba al mismo tiempo. También aclaró que hizo esos cambios para agregar notas que no se podían tocar con sólo dos manos -en el caso de las sobregrabaciones- o para mejorar el sonido -en cuanto a las cintas aceleradas-.

INTUITION

DISGRESSIONS

ATONEMENT

REQUIEM

20 de octubre de 2010

Pecho e' fierro

EL OLVIDADO TABARÉ ETCHEVERRY

José Francisco Etcheverry (1945-1978) tuvo un prestigio muy importante en los años 60 y 70 dentro de la música entonces denominada folklórica uruguaya y no llegó a tiempo para ocupar el sitio que le correspondía cuando el canto popular retomó y modernizó esa música, abriendo un espacio en la censura militar. Un cáncer terminó con su vida a los 33 años, medio olvidado en un momento poco propicio para su música. Si bien pudo permanecer en el país, no era del agrado de las autoridades de la época. No estaba prohibido pero estaba sospechado. Su propia bohemia e incapacidad de organización -tan común a los músicos compatriotas- hizo el resto para que su carrera no tuviera el retorno ni la difusión que merecía y sobrevivió en sus últimos años gracias a otros oficios. Apodado "Pecho 'e fierro" por su increíble caudal de voz siendo tan flaco y "Tabaré" por su tema más famoso, hay que escuchar lo que es capaz de hacer en éste, demostrando que no sólo era un bajo -si no me equivoco- con mucho volumen. Es conocido que prácticamente nadie se ha arriesgado a realizar otra versión de ese tema clásico por el justificado miedo de perder abrumadoramente en la comparación con Etcheverry.

Con una ideología izquierdista, vagamente emparentada con el anarquismo y claramente independiente de los principales movimientos constituidos en el país, no dejó de reinvindicar una mirada blanca hacia el pasado uruguayo, lo cual también se puede explicar porque nació en Melo. Si bien encaró temas menos localistas ("Vietnam", "Por ser pocos") está más asociado a la canción uruguaya criolla, campera. Varias veces cantó a los oficios del interior -desde el punto de vista de los más humildes- y a la historia, especialmente a las revueltas de Aparicio Saravia. Uno de sus últimos discos, "Crónica de hombres libres" con letras de Julián Murguía, recitadas por Alberto Candeau o musicalizadas y cantadas por Tabaré fue censurado por la dictadura a pesar de no tener referencias directas ni indirectas a la situación del momento, probablemente por su visión rebelde -pero rigurosa- de la historia del caudillismo uruguayo.

Aquí presento sus cuatro clásicos imprescindibles ("Tabaré"; "De poncho blanco" -parte de "Crónica..."-; "Cuzco rabón -que aún sigue siendo impresionante- y "Por ser pocos") además de un par de canciones menos recordadas pero que vale la pena conocer.











15 de octubre de 2010

¿Quiénes eran los hermanos Marx?

Todo el mundo reconoce a Groucho, Chico y Harpo Marx al ver alguna de sus fotos. Sin embargo, pocos han visto sus películas -de las cuales sólo las últimas se estrenaron en Uruguay- que no se pasan en televisión, excepto algunas por el canal TCM y son difíciles de bajar. Sin embargo, hay que decir que en algún video club -de los selectos- se pueden ubicar en DVD, pero nada más.

Judíos descendientes de alemanes, hermanos en la vida real; Leonard (Chico), Adolph (Harpo) y Julius (Groucho) nacieron en ese orden a fines del siglo XIX. Comenzaron en modestos escenarios barriales junto a su madre y a una tía con espectáculos de música seria pero inevitablemente, el espíritu travieso de los jóvenes terminaba imponiendo alguna improvisación que rompiera con tanta solemnidad. También tenían un tío -también germano- que con el seudónimo de Al Shean tenía una destacada carrera en vaudevilles. Él les ayudó a pulir sus personajes, adecuándolos a sus respectivas personalidades y logrando que interactuaran eficientemente.

Groucho solía tener pretensiones de ser un hombre honorable, famoso o rico aunque nada de ésto fuera verdad y resultara solamente un sinvergüenza, capaz de gruñir todo tipo de insolencias. Caminaba de forma ridícula, fumaba un puro y tenía un enorme mostacho (pintado). Su capacidad para improvisar sarcasmos a toda velocidad era enorme, la cual sobrevivió muy lavada al pasar al cine y mucho más -como es notorio al ver una película de los hermanos- con los subtitulados que apenas traducen un pequeño porcentaje de sus chistes. Harpo, por el contrario, era mudo -el personaje, no el actor- tenía una llamativa peluca (aparentemente pelirroja) y se destacaba por su habilidad mímica. Si bien correteaba incansablemente detrás de todas las chicas de las películas con intenciones poco románticas, el personaje nunca dejaba de tener una cuota poco común de ternura. Chico -con un absurdo acento italiano- era el nexo entre ambos, tomando como lo más normal del mundo los disparates creados por los otros dos.

Ese humor absurdo, surrealista, insolente -eran famosos los insultos de Groucho al público que los festejaba sin parar- paródico y enemigo de toda formalidad los transformó en estrellas del circuito de music hall en Broadway y les permitió llegar a Hollywood. Realizaron una película muda "Humorisk", que se da por perdida pero su carrera real comenzó en 1930 con "The cocoanuts", su mayor éxito en las tablas, donde son evidentes aún las dificultades técnicas que tenía el cine con la reciente llegada del sonido. Realizaron cuatro películas más, siempre en Paramount, donde los verdaderos creadores más allá de directores y libretistas eran los cuatro hermanos (Herbert, apodado "Zeppo", que era mucho menor que ellos hacía de algo como un galán serio). En realidad, eran producciones con poco presupuesto, que tenían importantes ganancias. La última fue el -hoy celebrado clásico- "Sopa de ganso" en 1933 (todas tienen animales en su nombre original), que a pesar de contar con el conocido director Leo Mc Carey tiene severos errores de continuidad y alguna pésima actriz secundaria. Su poca taquilla hizo que los hermanos se mudaran a la más poderosa MGM y dejaran de lado a Zeppo.

Allí los convencieron de que tenían que incluir números cantados y algún romance juvenil para que el público se interesara por el film y pudiera seguirlos mejor a ellos con sus números cómicos. Ésto funcionó bastante bien en sus primeras 4 películas ("Una noche en la ópera" -que fue la primera estrenada en nuestro país- "Un día en las carreras", "Los hermanos Marx en el circo" y "Los hermanos Marx en el Oeste") donde mejoraron sensiblemente su recaudación, aunque ojos más modernos son unánimes en deplorar las canciones y los galanes insertados.

Al llegar la década de los 40, los ya cincuentones hermanos anuncian su retirada pero terminan realizando su última gran película "Una noche en Casablanca", que en realidad no era una parodia de la famosa cinta romántica con Bogart e Ingrid Bergman. Posteriormente, filmarían la curiosa "Love happy" en 1949 (aquí llamada "Locos de atar") donde el papel de Harpo está claramente desbalanceado con respecto al de sus hermanos e incluso Groucho -que interpreta a un detective- tiene una escena en la que interactúa con personajes que no tienen nada que ver con la película y hace referencia a gente y situaciones que no se muestran. Una fuente dice que era un proyecto solista de Harpo pero que los productores insistieron en que tenían que estar los tres hermanos, arruinando el film.

Hay muchos gags y características que el aficionado marxista -no puedo evitar el latiguillo de su apellido- reconoce en muchas películas (los solos de arpa de Harpo, justamente, o los de piano de Chico; los insólitos objetos que el mudo saca desde dentro de sus abrigos; las enrevesadas adivinanzas que Harpo le hace a Chico para decirle algo o las tijeras que utiliza nuevamente Harpo para cortar trajes, corbatas y sombreros) pero un párrafo aparte merece la más recurrente actriz secundaria de sus películas: Margaret Dumont, siempre haciendo de dama aristocrática, enamorada de Groucho pese a las insólitas -y nada galantes- respuestas de éste. Se dice que la propia actriz jamás entendió el éxito del humor grouchiano y que jamás le hizo gracia.

FILMOGRAFÍA:

* The cocoanuts - 1930
* Animal crackers - 1931
* Monkey business - 1932
* Horse feathers - 1932
* Sopa de ganso (Duck soap) - 1933
* Una noche en la ópera (A nigth at the opera) - 1935
* Un día en las carreras (A day in the races) - 1937
* Servicio de hotel (Room service) - 1938
* Los hermanos Marx en el circo (At the circus) - 1939
* Los hermanos Marx en el Oeste (Go West) - 1940
* Tienda de locuras (The big store) - 1941
* Una noche en Casablanca (A night in Casablanca) - 1946
* Locos de atar (Love happy) - 1949

Hubo un film llamado "La historia de la humanidad" (The story of mankind) que no vi, donde aparecen los tres hermanos pero por separado, cada uno en un papel propio. Como curiosidad, hay un juego de palabras con "Uruguay" en uno de los rapidísimos monólogos de Groucho en "Animal crackers", que -otra vez- el subtitulado no traduce.

10 de octubre de 2010

Cine: Historia Ilustrada 12

LA LLEGADA DEL CINE SONORO (Y DE LOS PREMIOS DE LA INDUSTRIA)

En 1927 el cine mudo (o sea, el cine tal como se conocía hasta ese momento) gozaba de buena salud, tanto artística como financiera. Las grandes productoras norteamericanas -que en realidad eran trusts que controlaban tanto la fabricación como la distribución y exhibición de las obras- reportaban enormes ganancias y en Europa, las principales industrias nacionales -francesa, inglesa, alemana e italiana- se recuperaban de la Primera Guerra Mundial mucho mejor que otros items de la economía. Con las dificultades de siempre, había sin embargo un generoso espacio para el cine más maduro y menos comercial, que a veces también terminaba resultando un buen negocio.

Si bien la irrupción del sonido en el cine cayó de sorpresa para mucha gente, en realidad había habido varios intentos de inventar un dispositivo que permitiera unirlo a la imagen, de forma sincronizada. Muchas películas abusaban de los intertítulos que narraban sentimientos y emociones difíciles de desarrollar narrativamente sólo con las fotografías proyectadas en la pantalla, por no hablar de los numerosos diálogos que debían ser leídos. El mecanismo para insertar el sonido en la cinta de celuloide ya había sido inventado pero el problema principal era la calidad de lo que allí se oía, donde las voces solían ser demasiado gangosas y la música era difícil de presentar eficientemente mezclada. Para los espectadores, esos ruidos eran una molestia que nada agregaban.

La compañía General Electric-Western no había conseguido interesar a nadie con su sistema Vitaphone, que era poco más que la sincronización de un disco con la pantalla y no -todavía- la inclusión del sonido en la cinta. Como se pueden ver en los videos incluidos aquí, las primeras películas sonoras seguían siendo aún muy similares a las mudas, con el mero agregado de pocos minutos de algunos ruidos, diálogos o música pero manteniendo las características de una narración interrumpida con intertítulos, donde la mayoría del tiempo no se escucha lo que se habla ni los pasos de quienes caminan.

Sin embargo, consiguieron interesar a la pequeña e incipiente compañía Warner Brothers, que había comprado recientemente a la arruinada Vitagraph. Sin haber conseguido recuperar su inversión y a punto de quebrar definitivamente, la Warner consideró que no tenía nada que perder y produjo "Don Juan" en 1926 con su máxima -o única- estrella John Barrymore, imitando como podía a Douglas Fairbanks. El film fue un éxito y alentó a la compañía a seguir por el mismo camino. Después de todo, era mucho más barato proyectar la música grabada que pagarle a una orquesta o a un pianista para que la interpretara.

La mayoría de las historias del cine señalan a la posterior "El cantante de jazz" (1927) como la primera película sonora. Luego de contratar al exitoso cantante popular Al Jolson, la Warner produjo esta rutinaria e intrascendente historia de joven judío que triunfa en los tinglados populares como cantante de variedades -y no de jazz, por cierto- pero que introducía una canción, dando un paso adelante con respecto a "Don Juan".

Hasta 1929 las películas no serían totalmente sonoras, por especulación comercial más que por limitaciones técnicas. Si una película era dialogada, tendría que serlo en un idioma específico lo cual dificultaba la aceptación de las plateas -o sea, de los mercados- extranjeras. La gente no estaba acostumbrada al acento o la dicción de las estrellas que seguía, que muchas veces tenían voces desagradables o -como pasó con muchos actores extranjeros en Hollywood- apenas balbuceaban el inglés. Sin embargo el éxito fue mayúsculo, especialmente en películas musicales que demostraron tener un gran suceso. "La parada del amor" (foto 3) de Ernst Lubitsch, con Maurice Chevalier o "Broadway melody" (foto 4) -ambas de 1929- consolidaron definitivamente a las películas cantadas.

La adopción de micrófonos para captar los diálogos y la necesidad de silencio para no estropear las filmaciones con ruidos externos al rodaje trajeron numerosas complicaciones. Durante un buen tiempo, las enormes cámaras tuvieron que quedarse inmóviles porque su desplazamiento podía producir una toma arruinada. Por otra parte, como suele ocurrir, muchos productores exigían explotar la novedad hasta el exceso, realizando films hablados hasta el hartazgo. Estos inconvenientes abonaron la posición de quienes se oponían al nuevo lujo técnico.

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Fragmento de "Don Juan" (1926) de Alan Crosland

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Fragmento de "El cantor de jazz", de Alan Crosland (1927), particularmente, la primera escena sonora de la película.

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Fragmento de "Cantando bajo la lluvia", de Stanley Donen y Gene Kelly (1952). En esta escena se muestran -con mucho humor- algunos inconvenientes de los comienzos del cine sonoro.

Simultáneamente, en 1927 se realizó la primera entrega de un premio que todavía no tenía nombre, que fue simplemente algo así como la celebración de un año en la industria, en una ceremonia organizada por lo que se llamó pomposamente "Academia de artes de Hollywood", en realidad una cena donde se distribuyeron los premios a la producción ya anunciados previamente en la prensa. La primera película galardonada fue la exitosa "Alas", dirigida por William Wellman y actuada por la estrella sexy Clara Bow y el todavía desconocido Gary Cooper en un papel secundario. El formato de los premios luego denominados "Oscars" era diferente al que conocemos, tanto que los actores eran premiados por su producción del año y no por un film en particular (Janet Gaynor ganó como mejor actriz por 3 actuaciones). La obra maestra "Amanecer" de Murnau ganó un curioso premio como "Película única y artística" y Chaplin fue reconocido con un galardón especial por dirigir, actuar, libretar y producir "El circo", aunque fue removido de la lista de nominados como mejor actor por razones nunca explicadas.

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Fragmento de "Alas" de Wellman (1927), primera ganadora del Oscar a mejor película.

5 de octubre de 2010

N

Cuando estés leyendo ésto, estoy seguro de que estaré muerto.

Y no es que me piense suicidar porque nunca hicimos el amor.

Quisiera haberlo hecho contigo, por cierto,

pero sólo si te dormías en mis brazos, apoyando mi cara sobre tu espalda desnuda.

A cualquier imbécil se le puede parar el miembro si la mujer quiere

Cualquiera es capaz de disfrazar de amor el que te hayas

entusiasmado y lo elijas si la soledad te acorrala contra la vida,

si te duele levantarte y necesitás apoyarte en alguien

que pude ser yo

si algo me duele y no te reprocho

es no saber ni aunque me lo contestes

si alguna vez diferenciaste entre yo y otros hombres,

es estúpido pensar si uno pudo haber sido el mejor

pero sí tendría que haber sido alguien diferente, alguien especial

sería demasiado dolor,

N

si no hubiera en tu memoria nada ya de lo que me quisiste dar.

Si un día me dijeras

que no hay nada que no hayas olvidado

No necesito que quieras amarme ahora

pero no me interesa vivir si no soy siquiera un recuerdo agradable y frustrado.

No tendría más este horrible miedo a la muerte

Aunque razone que es la única pregunta definitivamente respondida en la vida

sigo teniendo un espantoso horror

que un único, personalizado orgasmo podría extirpar,

que dos veces quisiste darme

una, no nos dejaron y otra yo no lo quise;

años después te lo quise explicar y dijiste que no me entendías

la letra o los sentimientos.

Quise explicarte lo que nunca se habla ni siquiera cuando uno le pide al otro que se lo diga.

Lo que nunca le había dicho a nadie

lo que nunca me dijiste vos.

Si algo conservo de vos es saber

que era imposible que pasáramos uno al lado del otro sin hablarnos

y que cuando quise reconciliarme vos

aceptaste enseguida porque lo deseabas tanto como yo,

para mí “imposible” sólo existe para describir tu lejanía

tu distancia, tu separación, tu vida sin mí

estos años sin vernos.

Pero cuando me siento agobiado por la soledad y el abandono

sólo ahí también siento que será imposible que nos amemos algún día

aunque no tiene sentido que yo haya hecho el amor con otras mujeres y contigo no.

¿Sabés que a D me costó trabajo convencerla de que no?.

La primera vez no pudimos porque estabas embarazada y te dio

vergüenza de que te vieran con un hombre en ese estado en un lugar

adecuado, arruinaste mi vida si casi ni tenías panza y a mí no me importaba

criar a tu hijo te amaba por primera vez en mi vida y esa noche

vos querías tratar de amarme, había una vida para ambos

no pudimos dormir en tu casa porque estaba ocupada

espero que la vieja que nos impidió tener sexo aquella madrugada

esté en el infierno consumiéndose en un mar de mierda y fuego.

N

era más que sexo

fue tu error

que aún sigue doliendo cada vez que me levanto de la cama a vivir

y me acuerdo cada mañana que no me dijiste nada

me huiste sin decirme ni siquiera que te daba asco que te tocara

peor aún

me esquivaste fastidiada

y nunca más pude hablar de amor contigo

un año después quisiste cogerme

pero ese desprecio me seguía humillando cuando ahora querías que te abrazara

y me había dicho que nunca lo haría contigo

porque de tener sexo nosotros, sería mil veces aún peor

el dolor la humillación la soledad

si un día me volvieras a dejar

sin siquiera decirme me voy no me gustás más

reconozco que fue mi error

tendría que haberte hecho el amor tantas veces esa noche

en que vos me ibas a decir que me amabas

he llorado tanto en esta vida

que me merecía ser feliz por única vez

aunque sé que pronto te aburrirías de mi cuerpo tan poco atractivo

y me despertara un día, abandonado.

Tendría que haberlo hecho,

te pido perdón si es que te importa realmente

no sabés pero estuve a punto de olvidar mi promesa aquella vez

y hacerte mía, olvidarme adentro tuyo de mis miedos, mis humillaciones

esperé en vano un mínimo gesto tuyo de cariño, de ternura.

Vos no sabías que los hombres algunas veces la necesitamos,

yo no tenía idea del dolor que desde ese momento iba a llevar por siempre.

Te pido mil disculpas de mi error, pero es tan estúpido ser hombre.

Me dijiste que nunca ibas a ser mi mujer

porque yo era menor que vos y muy gordo,

obviamente, te casaste con un tipo más gordo y menor que yo.

Te casaste, no me invitaste y dijiste que sí.

Sé perfectamente que no soy el amor de tu vida,

Que has querido a alguno más de lo que me quisiste a mí

y que hay pasiones que no estaban reservadas a mí

y que podés vivir perfectamente si no te beso

y que hubo otros que preferiste a mí cuando pudiste elegir.

Yo no puedo decir lo mismo.

Y hoy que he elegido hace años no verte ni hablarte

tampoco puedo explicar por qué

probablemente

no quiero agregar más frustración

no quiero verte normal sin mí.

N

Tuve tus nalgas en mis manos, pero vestidas

quisiera haberles secado el sudor una noche mientras tu sueño

me agradecía y descansaba para la próxima vez

en que te entregara mi virilidad que tanto deseaste dos únicas veces

para que nunca más me sintiera querido en la vida.

No sirve de nada hablar hoy de eso

hoy que ya no te veo

ambos sabemos dónde vive el otro pero no nos vamos a volver a ver

aún me sigue pareciendo imposible que nunca hayamos concretado lo que es tan obvio

que es mucho más que el sexo

y que nunca se concretará

pudimos haber sido algo diferente

algo que nunca será, nunca nada cambiará

no sé si algún día, algún mínimo instante de tu vida pensaste en eso

creo que no

sé apenas que fui diferente y lo sabés

pero que ahora ya no importo

no te acordás de mí

ni nadie se acuerda de nosotros

mientras se estira nuestra vida

hasta desaparecer en silencio