20 de agosto de 2017

Salada la canchita: Amarilla 6

Porco rosso
Más que Corea del Sur o Taiwan, Japón -con una industria consolidada desde antes de la Segunda Guerra Mundial- parece ser el país en donde aparecen más artistas singulares, más genios medio locos o, en realidad, más gente que no tiene miedo de caminar contra la corriente. Directores como el reseñado Takashi Miike o el aún no presentado Sion Sono son capaces de cualquier locura, algo que le hace muy bien al cine de hoy en día, tan comercial y poco arriesgado.

1 de agosto de 2017

En busca del tiempo perdido 5: "La prisionera"

Lentamente, con el deleite que producen las cosas más hermosas de la vida, voy conociendo a la que, personalmente considero, con toda la polémica que se pueda crear, la mejor novela de toda la historia de la literatura. Cada libro avanza, con su ritmo único, que solamente se puede denominar "proustiano", hacia la culminación de la fenomenal descripción de un tiempo y un universo únicos.

20 de julio de 2017

Salada la canchita: Ciudades norteamericanas, en realidad

En la década de los 80, cuando aún era un director joven y renovador, el alemán Wim Wenders realizó su penúltima obra maestra (después de "Alas del deseo", se sabe, se le mojó la pólvora) llamada "París, Texas". El título no era el nombre de un rally sino el de una localidad real de 25000 habitantes en Estados Unidos, donde aparece un hombre amnésico -el maravilloso Harry Dean Stanton, en el papel de su vida- que lentamente irá reencontrándose con su mujer y su hijo luego de desaparecer por motivos que no se explican.

1 de julio de 2017

Historia Ilustrada del Jazz 36

ADDENDA: ERROLL GARNER, FATHA HINES, DAVE HOLLAND, ELVIN JONES

Cuatro años después de -por diferentes motivos- discontinuar esta serie, la retomo para hacerla llegar a un digno final. En la entrega anterior (¡el 30/8/2013!) explicaba que las últimas entregas iban a reseñar a algunos músicos que no habían sido incluídos en el desarrollo de la historia propiamente dicha del género, pero que considero que no pueden quedar afuera del conocimiento del aficionado.  

ERROLL GARNER
Difícil de clasificar en un estilo particular dentro del jazz, Garner tuvo siempre una
forma de tocar que provenía claramente de Earl "Fatha" Hines, reseñado más abajo.

Prácticamente siempre tocó como líder, desarrollando una larga carrera donde se destacó por su invariable buen gusto e inventiva.

Sobrevivió holgadamente la irrupción de corrientes innovadoras, mediante un jazz clásico, accesible pero para nada simple, convencional o monótono.  

Misty




Fly me to the moon

Honeysuckle rose

FATHA HINES
Earl Hines es un nombre olvidado actualmente en la historia del jazz, pero puede decirse que fue el único que podía compararse a Louis Armstrong, en épocas en que éste fue el máximo innovador del género. 

Se conocieron cuando aún eran veinteañeros y las habilidades de "Fatha" en el piano eran similares a las del gran Louis en su instrumento. Cuando en 1928 se independizó, reunió una big band en Chicago que fue un éxito hasta comienzos de la Segunda Guerra Mundial.

La inventiva y capacidad de improvisación de Hines era enorme. Su estilo, que no dejaba de ser clásico, se adaptó sin inconvenientes a la irrupción del bebop, género en el que muchos creen que influyó decisivamente. 

Blues in thirds

Black coffee

Sometimes I'm happy

DAVE HOLLAND
El contrabajista inglés Dave Holland no sólo ha trabajado en orquestas como las
de Miles Davis, Anthony Braxton o Chick Corea, sino que ha conseguido hacerse un nombre como compositor y director, ya sea a través de su recordada big band o su más famoso trío.

Uno de los más sólidos directores del hard bop contemporáneo, Holland no ha esquivado colaborar con músicos más vanguardistas, aunque en los últimos años, por edad, su actividad se ha visto bastante restringida.

Upswing

Prime directive

Last minute man

ELVIN JONES
Hermano menor del pianista Henry "Hank" y del trompetista Thaddeus "Thad", Elvin Jones fue un baterista profundamente influído por la música y las enseñanzas generales de John Coltrane. 
 
Los Jones es la única familia de músicos en que los tres han tenido una similar trascendencia, cada uno dentro de su estilo, en el que parecía primar sus diferentes edades (más clásico para Hank, más hard bop para Thad, más free jazz en Elvin).

Luego del fallecimiento de su líder, Jones siguió trabajando con su propio grupo, muchas veces reviviendo la música coltraneana. Superó dificultosamente su adicción a las drogas y falleció septuagenario, aún en actividad.

Night in Tunisia

Naima (con McCoy Tyner)

A love supreme (con Wynton Marsalis)

9 de octubre de 2016

Un club del que Amado es hincha

El diputado Fernando Amado se caracteriza por ser muy exitoso en sus libros que publica a razón de uno por año, en donde promete enseñarnos los secretos de gente (o más frecuentemente, organizaciones) de las que poco sabemos. Así le ha dedicado libros de investigación a la Masonería (2), al Opus Dei, a los militares en Democracia (2), a Magurno -ya comentado en este mismo blog-, a los judíos y ahora a los millonarios. Siempre a los poderosos, eso sí, pero puede ser una forma de trabajar y nada más. El problema no es ése, sino los contenidos.

En este caso, el libro más que otros que leí del autor, revela pereza. "El club de los millones" es poco más (o nada más) que las entrevistas que Amado le realizó a los ricos que aceptaron dialogar con él, siendo un universo de entrevistados más que discutibles, ya que hay muchos más que no quisieron hablar, como admite honestamente el escritor. Llama la atención, sin ser exhaustivo, que si quiere hablar con los millonarios de Uruguay, no se haya acordado de la familia Mailhos, una de las más ricas del país, pero nadie está libre. 
   
Amado no repregunta, deja simplemente que los millonarios hablen de cómo hicieron su fortuna, en qué la gastan, si los dirigentes políticos los manguean o no y nada más. Nada de investigación general ni nada que se le parezca. Quizás, limitándose a ser un inventario de las respuestas dadas, podría el libro ser interesante pero termina fatigando al lector con la sucesión de declaraciones que terminan siendo apenas una lista. Así, Fulano gasta mucho en autos, Mengano guarda y Sultano compra propiedades. Y punto.

En "El club..." subyace implícita la ideología tan cara a nuestros conservadores de que quienes son adinerados lo son porque trabajaron más que los que no lo somos. El libro termina siendo absolutamente cómplice de lo que los integrantes de la clase alta vernácula quieren declarar -los que aceptaron hablar, recordamos- sin que Amado intente profundizar, ya que no contradecirlos.

Pero hay un episodio en que el libro patina ostentosamente, bordeando -tal como habíamos comentado con respecto a "El padrino", la biografía de Oscar Magurno- la deshonestidad intelectual en haras de los prejuicios ideológicos del autor. Me refiero a cuando relata la denuncia que hicieron algunas empleadas extranjeras (bolivianas, mayormente) al matrimonio Manhard-Fernández.

Amado relata largamente el "calvario" que soportó la familia de quienes explotaban laboralmente a las domésticas, siendo como son portadores de una de las mayores fortunas uruguayas. Nada habla de las condiciones de las trabajadoras ni su sufrimiento. Parece que confundiera a las víctimas y a los victimarios. Pero la peor mentira es cuando dice que fue al PIT-CNT por este caso y que nadie le dio bolilla.

La verdad es que la denuncia judicial contra los explotadores fue a instancias de la central obrera, con el asesoramiento jurídico presentado generosamente y sin prestar atención a que las trabajadoras no estaban sindicalizadas, entre otras razones por la feroz política represora de toda actividad gremial por parte de los dueños de Chic Parisien e Indian Outlet, entre otros. 

Amado, al igual que todos los dirigentes de los partidos tradicionales, es absolutamente anti-sindicatos. Tiene derecho, por cierto, a hacer libros de quien quiera y a criticarlos o no, según sus opiniones o simpatías. Otra cosa es cuando insulta a la inteligencia del lector.      

26 de agosto de 2016

Un hobby gratis 3

En 1931 hubo elecciones legislativas. Todavía Gabriel Terra no se había querido eternizar como presidente dictador y en el debate político de la época estaba en primer lugar el Colegiado (o Consejo Nacional de Administración) que el batllismo había impuesto en la Constitución de 1918, con la oposición de varios sectores de su propio partido.

Acá están a favor.