30 de agosto de 2010

Pateando Bach

Recibí este video, me pareció simpático y la música de Bach vale siempre la pena. Espero que les guste.

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25 de agosto de 2010

Historia Ilustrada del Jazz 11

OTROS BOPPERS: BUD POWELL, HOWARD MCGHEE, J. J. JOHNSON Y FATS NAVARRO

El bebop no fue en esencia un "movimiento" -no ha habido tal en la historia del jazz- pero tampoco se originó debido a la inspiración súbita de una o dos personalidades. Si bien Parker y Gillespie fueron indudablemente sus estandartes más visibles -y Jimmy Blanton y Charlie Christian los primeros en quedar por el camino por sus muertes tempranas- hubo muchos otros músicos jóvenes que coincidieron en desmarcar al jazz del swing entonces reinante y llevarlo por otras búsquedas muy diferentes.

En un principio violentamente rechazados por la gran mayoría de los músicos más veteranos, los jóvenes boppers fueron encontrándose en pequeños combos para desarrollar sus ideas en comunión, dado que sus colegas claramente se negaban a tocar "eso". Hubo algunos como el baterista Max Roach -recientemente fallecido- que tuvo una larga y fructífera carrera como lider pero en un período posterior o como el contrabajista Curley Russell, que se limitó generalmente a integrar orquestas de otros. En cambio, otros integraron la corriente mientras hacían su aprendizaje y tuvieron mayor destaque en otros momentos posteriores como el vibrafonista Milt Jackson o el jovencísimo trompetista Miles Davis.

Hoy serán tratados aquí dos boppers que no tuvieron tiempo para trascender al be bop: el trompetista Fats Navarro falleció antes de cumplir los 30 años y el pianista Bud Powell se hundió definitivamente en la locura muy pronto.

Earl "Bud" Powell nació en New York en 1924. Hijo de pianista, su hermano Richard también lo era y falleció en el mismo accidente en que también perdió la vida el gran Clifford Brown en 1956. En su ciudad natal frecuentó desde temprano los pequeños clubes donde se iba gestando la música vanguardista opuesta al adocenado jazz cantado que reinaba hasta ese entonces. Su primera gran influencia fue otro joven pianista llamado Thelonious Monk, iconoclasta y rebelde, que le animó a improvisar más abiertamente sobre los temas standars de la época para desarrollar sin límites sus ideas armónicas.

A los 19 años ingresó en la orquesta de Cootie Williams -ex trompetista destacado de Duke Ellington- donde llamó la atención de otros futuros bopper, especialmente Gillespie. Sin embargo, Williams comenzó a preocuparse por la salud mental de su pianista, que tuvo varios incidentes evitables con la policía. En 1945 fue internado en un manicomio por primera vez, algo que sucedería muy frecuentemente durante el tiempo que le quedaba de vida. Sin embargo, nunca hubo una mejoría palpable al salir de sus internaciones o de todos los tratamientos psiquiátricos que se intentaron. Powell tenía frecuentes momentos de aislamiento total, de delirios y de estallidos de violencia, alternados con períodos de brillante inventiva musical y amabilidad personal.

Alrededor de 1947 pudo realizar la mayoría de las grabaciones por las que es conocido y que lo muestran en su permanente evolución desde el pianismo virtuoso y un poco afectado a lo Art Tatum hasta la experimentación rítmica y melódica que no tiene nada que envidiarle a los boppers más prestigiosos. Sin embargo, su enfermedad mental -probablemente esquizofrenia, aunque nunca fue diagnosticada con precisión- avanzó a pasos agigantados impidiéndole proseguir su carrera. En los últimos años solía terminar durmiendo en las calles, era incapaz de cumplir compromisos profesionales y terminó muriendo en 1966, de tuberculosis.

CELIA

UN POCO LOCO

ORNITHOLOGY

OVER THE RAINBOW




Hay dos músicos del bop que se encuentran entre los jazzistas más subestimados de la historia: el trompetista Howard McGhee y el trombonista James "Jay Jay" Johnson. McGhee fue el primer bopper importante de la costa Oeste y después de tocar con gente como Andy Kirk -donde ayudó a Navarro- Coleman Hawkins o Count Basie, tuvo un gran éxito como solista o acompañando a Charlie Parker. Consagrado como uno de los mejores trompetistas del bop, a partir de 1952 se retiró durante largas temporadas por su drogadicción. Se recuperaría en los 60 realizando muy buenas grabaciones aunque no recuperó el éxito comercial de antes. Falleció en 1987.

Se dice que Johnson aprendió a tocar el trombón porque en el orfanato en el que se crió, una vez que les regalaron instrumentos musicales a los niños, los otros -más corpulentos que él- lo empujaban hacia atrás para quedarse con las trompetas y los saxos, mucho más codiciados y a él sólo le quedó la opción de un trombón de varas. Sea cierta o no la anécdota, Jay Jay fue el primer trombonista cuyo sonido tenía la misma flexibilidad, la misma fantasía melódica y el mismo fraseo que los otros vientos de la época. Formado especialmente por Benny Carter y por Basie, Johnson se acopló con naturalidad a los boppers. Posteriormente, realizó un curioso -pero exitoso- experimento al dirigir una orquesta donde los dos solistas principales eran él y el también trombonista danés Kai Winding, más afín a las anteriores escuelas de jazz. Luego de separarse de Winding, no volvió a tener suceso comercial y comenzó a volcarse a la composición de música para televisión, donde se enriqueció. Se suicidó septuagenario en 2001, aquejado de un cáncer que no le permitía tocar aunque en la década anterior tuvo tiempo aún para volver al jazz con varios discos realmente valiosos.

Theodore Navarro -el apodo "Fats" debido a su obesidad lo ofendía particularmente- comenzó su carrera profesional copiando los solos de Dizzy Gillespie y, al igual que éste, de Roy Eldridge. Los referidos Jay Jay Johnson y Mc Ghee fueron sus primeros amigos y le ayudaron a perfeccionarse. Con éste último frecuentaron los clubes de la calle 52 donde los boppers se conocieron tanto arriba como debajo del escenario. En 1945 ingresó a la orquesta de Billy Eckstine, el primer conjunto directamente bop, dirigido musicalmente por Gillespie, donde coincidió entre otros con los saxos Gene Ammons, Dexter Gordon, Eddie "Lockjaw" Davis o Sonny Stitt, el baterista Art Blackey o el pianista Hank Jones.

Separado del conjunto de Eckstine, siguió su carrera en combos bop coincidiendo con Bud Powell, Stitt, Kenny Dorham o Kenny Clarke, entre otros. Pero el encuentro decisivo para intentar otros caminos más allá del be bop fue el ingresar a la orquesta del pianista y -fundamentalmente- arreglista Tadd Dameron. Navarro detestaba las etiquetas musicales y solamente quería tocar jazz, haciéndolo evolucionar por caminos no transitados antes. En varios de sus temas, se notaba su intención de despegarse de la omnipresente influencia de Parker para buscar su propio sonido. Lamentablemente, también la tuberculosis terminaría con su vida a los 26 años, siendo su drogadicción un factor importante para no poder defenderse mejor de la enfermedad.


ANTHROPOLOGY

DAMERONIA

OUR DELIGHT

20 de agosto de 2010

Cuando Victor Manuel era Victor Manuel (I)

POLÍTICO

A nadie le duele más que a mí, pero tengo que decirlo: Victor Manuel San José tiene la pólvora mojada desde hace unos 15 años y ya dio todo lo bueno que podía dar. En los últimos años de la dictadura local -años de descubrimientos varios- cada disco nuevo yo lo esperaba con enorme expectativa mientras iba consiguiendo con grandes dificultades los viejos. En realidad, sólo la llegada de las bajadas por Internet me permitió conocer toda su obra. Ignoro si los temas que aparecen en esta entrada son inéditos en Uruguay (en disquerías, claro).

En todo caso, para muchos serán muy novedosos. Para muchos el asturiano es el marido de Ana Belén, el de "La puerta de Alcalá" (tema que no es de su autoría), de "Contamíname" (tampoco) o de "Luna". Si acaso alguno sabrá que suya es aquella canción versionada por Braulio López llamada "Adónde irán los besos", que partía de una interesante idea.

Muchos no saben que Victor Manuel fue durante muchos años algo así como el cantante oficial del PCE (al que abandona en los 80), con numerosos problemas por sus canciones politizadas tanto antes como después de la muerte de Franco.

Si olvidamos la rutina musical y la corrección política de sus últimos y poco exitosos discos -más allá de alguna canción en apoyo a Lula- sobrevive la calidad de muchos de aquellos viejos temas que no descuidaban la musicalidad ni mucho menos. Algunos como "Asturias", "Cruzar los brazos" o "La planta 14" son bastante conocidos por haber sido frecuentemente interpretados en su repertorio en vivo.

Actualmente se mantiene en España como un número de segundo orden comercialmente, con una audiencia veterana o de mediana edad que festeja sus conocidos éxitos pero que no se interesa por sus insulsos discos de estudio más recientes.









Esta se llama "Para un homenaje a Miguel Hernandez", pero me olvidé de ponerle el nombre al subirla.







Esta última -"Por eso estoy aquí"- no es directamente política, pero me parece una maravilla poco conocida.

15 de agosto de 2010

La seguridad ja ja ja ja...

+ Yo suelo caminar más rápido que el promedio de los uruguayos. Es muy común que durante mis obligadas caminatas -por una operación en una rodilla- me encuentre con gente mayor (o no tanto) que, sobresaltadísima por ese taconeo que se les acerca, reaccionan de la misma manera que si se le viniera arriba una patota de skinheads gritando y golpeando sus cadenas.
+ Mi madre tuvo una época -creo que felizmente superada- en que no quería dejar pasar a nadie para que entrara en la casa a arreglar algo, por más documentación que tuviera de que era de UTE, del cable o del service del lavarropas. Por suerte, no era porque hubiera sufrido alguna situación desagradable, sino por otra cosa.
+ En el gimnasio donde trabajé hasta hace 2 años iba una señora negra a hacer su tratamiento, al igual que los otros alumnos, blancos. Siempre iba a esperarla su hijo -también negro, se imaginarán- de unos 10 años de edad a la salida y era muy frecuente que la gente que se iba me advirtiera de su presencia para que tuviera cuidado de que no fuera a robar.

Tengo una mala noticia para vendedores de armas y de cercas electrificadas (y también para determinados políticos de la oposición): Montevideo sigue siendo -relativamente- la ciudad grande más segura de América Latina. Por supuesto que eso no quiere decir -ni por casualidad- que no hay delincuencia y poco le puede importar esa estadística al que sufre un delito violento. Pero de ahí a aceptar y compartir la increíble campaña de terror que llevan adelante varios medios televisivos y de prensa hay un abismo.

Nunca está de más recordar que no hay opinión, noticiero o trabajo periodístico alguno que sea objetivo. Esa discusión está terminada desde hace décadas, pero aún la enorme mayoría de la gente olvida que cuando, por ejemplo, ve un programa televisivo que hable sobre un tema (cualquier tema) NUNCA va a estar viendo LA VERDAD sobre ese tema. Que SIEMPRE los testimonios que recibe fueron seleccionados de entre muchos otros que podrían estar en su lugar y que incluso, el montaje, el orden y la manera en que son presentados influyen en el mensaje que recibe. La diferencia mayor es que algunos son HONESTOS y muestran las dos campanas que siempre hay -por lo menos dos- sobre todo tema y MUCHISIMOS otros -la enorme mayoría- se presentan como la única visión posible, con un formato como diciendo "esto es así y el que piense distinto es un estúpido".

En primer lugar: ¿es que acaso ahora hay inseguridad y hace poco no la había?. La respuesta es una sola: por supuesto que no. No hay ninguna estadística ni ningún dato de cualquier tipo que permita decir algo tan disparatado. Antes del 1 de marzo de 2005 había mucha delincuencia y muchos delitos con mucha violencia. Siempre lo hubo. Basta con ver la prensa de la época de la dictadura y también de los gobiernos de los partidos tradicionales. La afirmación en blanco y negro de que antes había seguridad y ahora no es además de falsa, infantil.

¿Puede ser que antes se combatiera más y/o mejor que ahora?. Nuevamente las estadísticas de un lado y de otro demuestran lo contrario. Hay mucha más policía en las calles y muchos más arrestos. ¿Debido a qué es la superpoblación carcelaria?. Algunos dicen que con los milicos los delincuentes no jorobaban. Diganme -respondo yo- alguna medida concreta a favor de la seguridad en las calles que hayan aplicado. Las únicas medidas que tomaban era para aniquilar a quienes pensaban distinto, que es otra cosa.

¿Cómo empezó todo ésto?. Creo que por un lado, se comenzó a dar una progresiva trascendencia e importancia a las noticias policiales a las que tanto en diarios como en noticieros televisivos o radiales siempre se había dejado de lado como secciones secundarias. La repercusión fue buena y se siguió en esa línea porque los programas periodísticos de los grandes medios no se basan -ni se basaron jamás- en intereses sociales o profesionales sino en lo que VENDE más. Y comprobaron que la gente -cierta gente numéricamente muy importante- pedía más morbo, más reportajes hirientes a víctimas de un hecho de violencia, más marginalidad y más pedidos de venganza. Para mejor, vino un gobierno que no les gustaba, con una política opuesta al gatillo fácil...

Detrás de todo esto está la idea que quienes llevan adelante esta campaña de intimidación no se animan a decir directamente: "a los delincuentes se los combate cagándolos a palos y, mejor aún, matándolos". No hay ningún hecho que permita afirmar que ésto es así. Por supuesto que hay que atacar al delito, eso nadie lo discute. Y por cierto, que me opongo a cierta izquierda con varios folletines atrasados que suele afirmar que todos los delincuentes son víctimas sociales y que todo se va a resolver cuando haya mejor reparto de la riqueza. Pero la actitud que buscan Telenoche 4, El País, Ultimas Noticias y sus competidores -que temen quedarse atrás- es fomentar el deseo de venganza y represión. "A los violadores habría que caparlos o meterles un fierro hirviendo en el culo" no es una frase valiente ni solidaria, sino todo lo contrario. Llama la atención que quienes fomentan la violencia -o la pena de muerte- contra los delincuentes sean los mismos que apoyaron la impunidad a quienes cometieron los peores delitos en la historia del Uruguay.

Otra preguntita: ¿por qué los Telenoche y similares no suelen documentar los delitos que se cometen en los barrios de clase alta?.

10 de agosto de 2010

Cine: Historia Ilustrada 10

CAE UNA INDUSTRIA Y SE CONSOLIDA OTRA

La Primera Guerra Mundial ("la guerra que iba a terminar con todas las guerras") fue la principal causa -pero no la única- de la ruina de Pathé y las principales empresas de producción francesas. Distorsionados todos los mercados principales y -fundamentalmente- intacta Norteamérica, que no vio combates en su suelo, Hollywood se consolida como el centro que controla la distribución cinematográfica en el mundo entero, posición que conserva hasta hoy.

También fue muy importante que los inversores y capitalistas de uno y otro país se comportaron de forma totalmente diferente: mientras en Francia abandonaron a las productoras al disminuir sus enormes ganancias y prever dificultades futuras, en Estados Unidos apoyaron decididamente a la nueva industria, aunque tomando el control definitivo de sus movimientos, tanto en lo económico como en su relación con la sociedad.

Si bien las ganancias que permitía Hollywood eran cada vez mayores y era muy exitosa la política de involucrar el interés de las audiencias con el minucioso relato de la vida y obra de las estrellas que veía en la pantalla a través de publicaciones especializadas que vendían una imagen frecuentemente muy falsa y fantasiosa. Pero la vida de nuevos ricos y los caprichos de quienes se sabían poderosos por ser un factor económico tan importante, tuvo sus inconvenientes. Una serie de escándalos, que incluyeron asesinatos no aclarados, muertes de estrellas por sobredosis y orgías con finales trágicos determinó, para siempre, el fin de la producción sin censura que había regido hasta el momento. El control, en realidad, se haría férreo recién al comienzo de la siguiente década pero los grandes empresarios no darían de ahí en más la libertad que habían tenido los estudios para tratar cualquier tema y seguir avanzando en audacias de todo tipo (desnudos, violencia, temas polémicos). Sin embargo, "business are business" y cuanto más escabroso era el tratamiento, mejor repercusión tenía en el público, lo que demoró ese control hasta que las condiciones políticas obligaron a cambiar.

En lo estrictamente artístico, en Francia no se supo producir un cine verdaderamente popular, fluctuando entre la facilidad pasada de moda y la pretenciosidad vanguardista. Directores como Marcel L'Herbier con "Eldorado" (1922) o "La inhumana" (1923); Jean Epstein con "La caída de la casa Usher" (1923) sobre conocido cuento de Edgar A. Poe; Jacques Feyder con "La Atlántida" (1923) (foto 1); Louis Delluc con "Fiebre" (1921) y "La femme de nulle part" (1922) y, finalmente, Abel Gance con "La locura del Dr. Tube" (1915) o "La rueda" (1922) figuran en todos los libros de historia del cine pero no tuvieron mayor repercusión económica y, para peor, dos empresas ambiciosas y arriesgadas financieramente fracasaron estrepitosamente en taquilla: "Napoleón" (1926) -brillante narrativa y técnicamente pero infantil en el endiosamiento de su héroe- de Gance y "L'argent" de L'Herbier (1927) (foto 2).

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Fragmento de "Napoléon" (1926) de Abel Gance

Estados Unidos se afianzó -como se ha dicho- como la primera potencia industrial en todo el mundo, no sólo en la distribución cinematográfica. Luego del fracaso de "Intolerancia" de Griffith, los directores no tendrían carta blanca para la financiación de sus proyectos ni siquiera cuando, como en el caso referido, pusieran dólares de su propio bolsillo. Para bien o para mal, los dueños de los estudios tendrían la palabra final a la hora de liberar recursos de los inversores y determinarían además las condiciones en que se comercializaría la película (o sea, publicidad, importancia de las salas de estreno, número de copias y, fundamentalmente, el montaje -o corte- final).

Por un lado, los norteamericanos apelaron al star system, con bellezas femeninas como Gloria Swanson o Clara Bow- protagonizando comedias frívolas y lujosas propias de la llamada "era del jazz" o heroínas inocentes como las hermanas Lilian y Dorothy Gish (descubiertas por Griffith) o Mary Pickford. El primer gran héroe de acción fue Douglas Fairbanks -esposo de la Pickford- con aventuras exóticas, dinámicas y bienhumoradas como "La marca del Zorro", "Los tres mosqueteros", "Robin Hood" o "El ladrón de Bagdad" pero el mayor suceso hasta llegar a límites inéditos fue un galán italiano llamado Rodolfo Valentino. Consagrado -para sorpresa de todos- bailando un tango en "Los cuatro jinetes del Apocalipsis", construyó -o le construyeron- un mito a partir del entusiasmo erótico que despertaba en las plateas femeninas de la época con películas como "Sangre y arena", "El sheik" o "El águila negra", enmarcadas en tierras lejanas -para los norteamericanos- donde encarnaba a un amante extranjero feroz y dominante. Falleció a los 31 años de peritonitis, dejando una breve obra y provocando un número considerable de suicidios femeninos.

Otra vertiente que llenó varias arcas fue -a imitación fundamentalmente de los italianos- la de la gran superproducción lujosa con grandes escenarios, mucha acción y esmerados efectos especiales. El más exitoso cultor fue el hasta entonces comediante Cecil B. De Mille que tuvo un gran suceso con "Los diez mandamientos"

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Fragmento de "Los cuatro jinetes del Apocalipsis" de Rex Ingham (1924)

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Fragmento de "Los diez mandamientos" (1923) de Cecil B. De Mille

Hollywood comprendió rápidamente la ventaja de la división del trabajo en la producción mediante el sistema de géneros. Comedias, dramas, superproducciones, aventuras. Algunos con menor éxito como por ejemplo el western, que a diferencia de otros géneros se filmaba al aire libre y produjo algunos títulos estimables como "La carreta" (1923) de James Cruze y "El caballo de hierro" (1924) (foto 3) de quien en esos tiempos firmaba como Jack Ford pero después cambiaría su nombre de pila por John y haría historia.

Otro director que supo realizar grandes obras intercaladas entre filmes meramente comerciales fue King Vidor. Un gran éxito fue "The big parade" (1925) sobre la Primera Guerra (quizás la única película que triunfó con ese tema en el período) pero su obra maestra fue "Y el mundo marcha" en 1928, durísima descripción de la desesperanza del hombre común, donde la ciudad se veía reflejada por primera vez como una masa enorme, despersonalizada. Fracasó en taquilla, seguramente por su radical pesimismo.

La industria estadounidense también contrató masivamente talentos extranjeros -lo cual fue mucho más sencillo mientras el cine fue mudo- quienes a veces supieron integrarse con éxito comercial sin dejar de insertar su marca personal como el inglés Chaplin o el alemán Ernst Lubitsch. Otros, como el sueco Sjoström, no tuvieron repercusión en boleterías aunque supo realizar algún título destacable como "El viento", donde la utilización del paisaje como un personaje más hizo recordar a sus mejores títulos escandinavos o el alemán Murnau, quien luego de algún film indigno de su talento pudo completar la notable adaptación de la novela "Viaje a Tilstitt" llamada "Amanece" con un brillante desplazamiento de cámaras y un excelente uso de los decorados -siempre con intención expresiva- para un aparentemente asunto trivial de una pareja en crisis. Fue un gran fracaso económico, no pudo recuperar su cuantiosa inversión y Murnau apenas pudo terminar "Tabú" en 1928, codirigida por el maestro del documental Robert Flaherty. Falleció poco después, en un accidente de auto con sólo 42 años.

El austríaco Erich Von Stroheim había sido extra en la propia "Intolerancia" -como tantos otros oficios en los que se había metido para sobrevivir- y consiguió sobresalir como actor en papeles de malvado. La publicidad, incluso, le inventó el slogan de "El hombre al que usted querrá odiar". Pero, como director, realizó una serie de exitosas películas mitad drama mitad comedia donde retrataba con enorme virulencia a las clases altas europeas de las que él formaba parte (como actor, pero no en la vida real aunque Stroheim así lo haya afirmado) . En 1923 completó "Avaricia" (foto 4) que duraría en un primer montaje 6 horas aunque algunas fuentes citan más de 8. El estudio la redujo enormemente hasta los 120 minutos, que es la versión que conocemos hoy y se da por perdido el resto del material. Brillante obra maestra que retrata -esta vez- la ambición desmesurada de gente pobre, es probable que hubiera perdido su calidad de haberse mantenido el metraje original. Su carrera terminaría prematuramente en parte por su tendencia al detallismo extremo que llevaba a gastos desmesurados y su personalidad demasiado fuerte, manteniéndose con trabajos como actor durante 30 años.

Charles Chaplin, además de haber sido por cierto el más exitoso cómico de todos los tiempos, intentó en 1924 trascender su papel con una subvalorada comedia mundana muy superior a lo habitual llamada "Una mujer de Paris" (foto 5), donde trató de reflotar la carrera de su amiga y ex amante Edna Purviance, aún bella pero un poco mayor para triunfar como heroína romántica. El fracaso de esta película se debió, simplemente, a que el cómico no aparecía con su famoso personaje de vagabundo, más allá de una irreconocible escena en una estación de tren, donde Chaplin sale sin caracterizarse.

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Fragmento de "El viento" de Victor Sjostrom (1928)

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Fragmento de "Amanecer" de F. W. Murnau (1927)

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Fragmento de "Y el mundo marcha" (1928) de King Vidor

5 de agosto de 2010

¿Las mujeres son todas putas? V

GOLPEADAS Y PROHIBIDAS

(Ésta iba a ser la última entrada de la serie pero me di cuenta que estaba dejando afuera dos temas demasiado importantes)

Hace un tiempo me metí en un foro de comentarios acerca de una nota -costumbre informática que abandoné pronto y que recomiendo fervorosamente no seguir- en la que se informaba que una mujer aquí en Uruguay había denunciado a su ex marido por golpes pero todo había sido inventado por ella para perjudicarlo. Esa noticia tenía una poco común cantidad de intervenciones de lectores, en su enorme mayoría hombres que se alegraban por el -indiscutiblemente merecido- procesamiento de la mentirosa pero que extendían hasta la insinuación -y en algún caso, la pomposa afirmación- de que TODAS las denuncias sobre violencia doméstica o abusos contra las mujeres también eran mentira. Al contrario de lo habitual en mí, subí un comentario diciendo lo asqueado que estaba con lo que afirmaban otros hombres.

También hace bastante, el semanario Brecha, de reconocida prédica progresista en lo social, recibió varias cartas muy agresivas de una extraña asociación que decía defender a los padres que se veían privados de sus derechos como tales por las mujeres que se valían -entre otras "injusticias"- de la prédica de alguna prensa presentándolas como "víctimas".

No dudo que en algunos casos -en realidad, me consta- haya esposas que utilicen todo tipo de estratagemas para perjudicar a sus ex maridos. Pero de ahí a afirmar, como parecen querer decir desesperadamente MUCHISIMOS hombres, que la violencia doméstica es un mito, media un inmenso abismo. El mismo que hay entre la verdad y la mentira. Alcanza y sobra con haber trabajado en la puerta (emergencia) de un centro de salud para no tener dudas.

Los hombres golpean a sus parejas por discusiones de todo tipo, aprovechando su mayor fuerza física y también, la normalización que aún tiene en la cabeza de mucha gente la situación de control total del varón sobre la mujer. La mayoría de las veces por no obedecer o por contrariar al "amo". No sólo son golpeadas las esposas sino también insultadas, menospreciadas y también, violadas. Sí, vecinas y vecinos, puede haber violación dentro de un matrimonio. Por haber firmado una libreta y haber aceptado iniciar una relación amorosa, eso no quiere decir sumisión total al hombre y disponibilidad perpetua.

Probablemente la causa más frecuente de violencia conyugal es la ruptura de la pareja -o su intento por parte de ella- dado que muchos hombres aún en el siglo XXI siguen considerando que las mujeres no tienen derecho a terminar con una relación o a iniciar otra. Muchos tienen dentro el concepto de "mejor muerta que con otro" o creen ser "dueños" del cuerpo de quien alguna vez los amó por haber vivido bajo el mismo techo o por haber sido "el primero". Ni hablar que la inmensa mayoría de la humanidad -de ambos sexos- considera de muy diferente gravedad la infidelidad femenina que la masculina.

Durante toda la vida, en las comisarías se burlaban descaradamente de las mujeres que denunciaban haber sido maltratadas, situación que sólo cambió con la creación de una dependencia específica -aunque todavía muchas víctimas no la conocen- como tampoco saben dónde ir ni con quien hablar. Poco a poco, desde el Estado uruguayo se está trabajando en el camino correcto para facilitar la colaboración con las víctimas y la represión a los culpables, superando algunas limitaciones absurdas que dejaban afuera de la protección a algunos casos, tanto por edad como por situaciones jurídicas. La violencia contra la mujer está presente en todas las clases sociales -al contrario de lo que se piensa- y es cometida por hombres de todas las ideologías -incluso de aquellas que se dicen igualitarias-, de todas las edades y, por cierto, no hace falta que la relación tenga mucho tiempo ni que haya llegado al matrimonio para que el varón abuse de su pareja.

Si uno puede quejarse del machismo imperante en la sociedad en la que vivimos, todo eso se ve multiplicado en las sociedades musulmanas hasta lo increíble. Por razones de conveniencia política del imperio americano, hemos tenido noticias frecuentes en estos últimos años de la actitud absolutamente irracional y fanática de los llamados talibanes, que obligan a ir en público a las mujeres con la totalidad de su cuerpo y cara tapados, que les impiden salir de casa sin permiso y les imponen la sumisión total hacia todos los integrantes masculinos de la familia.

El régimen creado en Afganistán luego de un golpe de Estado del que no fue ajeno Washington fue el más publicitado de los aberrantes sistemas de opresión de sexo, pero no el único por cierto. Dicho sea de paso, poco y nada ha mejorado la situación de la mujer afgana actualmente. Pero la sistemática degradación de niñas y adultas en sus más elementales derechos humanos forma parte de la cultura musulmana. Que yo sepa, en ninguna de sus sociedades dejan de ser tratadas poco menos que como mascotas, apenas útiles para permitirles desahogar sus necesidades sexuales a los hombres y criarles a sus hijos.

La idea es muy simple y ya la he comentado aquí: si a una mujer se le libera de sus cadenas, se le permite salir sola (por ejemplo, a estudiar o trabajar) o mostrar su belleza con su ropa, inmediatamente saldrá desesperada a buscar más y más hombres. Como si las mujeres solamente pudieran pensar en sexo. Así presentadas las cosas, se les impone una cadena perpetua de no poder desarrollar la menor inquietud laboral o de un estudio y, muchísimas veces, ni siquiera de poder elegir su pareja. Ni tampoco de tener el más mínimo contacto no autorizado con cualquier hombre. Aclaro que cuando digo contacto, me refiero a saludos, conversaciones o relacionamiento profesional. No hace mucho, la mutualista donde trabajo no hizo lugar a la demanda de la esposa de un diplomático de un país árabe (mejor dicho, del propio embajador) para que siempre que pidiera asistencia se asegurara que a la señora la atendería una médica mujer, porque ella no podría atenderse con un hombre.

Y ésto no pasa solamente en las culturas mahometanas. No necesitamos salir de nuestro continente para ver situaciones similares.