18 de abril de 2010

¿Las mujeres son todas putas? III

AH... TE GUSTA... EH...

Una amiga psicóloga afirma que el sexo para las mujeres tiene un componente masoquista. Los distintos roles de hombres y mujeres (o de machos y hembras si englobamos a todo el reino animal) durante el acto sexual parecería ser la razón fundamental para que el sexo masculino sea quien tenga más fuerza física y más decisión exterior. Supongo que la mayor concentración de la hormona testosterona debe ser clave. De ahí a que sea la mitad dominante en la vida en sociedad hay un paso.

El placer sexual femenino ha sido demonizado a lo largo de la historia de la humanidad. Desconozco el motivo. Si lo miramos desde el punto de vista -nuevamente- de la etología y considerando al hombre como animal, el orgasmo masculino es absolutamente imprescindible para la reproducción pero el femenino no. Hace poco tiempo me enteré con sorpresa que la mujer es la única hembra que está comprobado que puede llegar a orgasmos. Se especula con que en algunas especies de monos o en los delfines también lo habría. Cómo las mujeres llegaron biológicamente a producir una reacción similar al orgasmo masculino, no se sabe. En todo caso, está comprobado que es parecida en sus resultados pero que es diferente en su mecanismo. Es prácticamente imposible la comparación por la obvia razón de que nadie ha experimentado ambos. El mito de Tiresias es sólo eso (*).

Por cierto que no me molesta para nada que las mujeres también tengan orgasmos. Todo lo contrario, bienvenido sea. Para mí, como hombre es mucho mejor que la pareja de uno lo experimente. Sin embargo, le hemos inculcado culpa al placer femenino, anteponiendo ridículamente virtud y/o decencia al placer. Como ejemplo extremo e inaceptable, en varias sociedades africanas se sigue practicando desde la infancia la amputación (o ablación) del clítoris -el órgano análogo al pene que poseen las mujeres- para reducir casi totalmente el placer que pueda experimentar en su vida adulta. Hace pocos años Cinemateca estrenó la película "Moolaadé" de O. Sembene sobre el tema. No hay excusa posible para esta aberración primitiva.

Desconfiamos estúpidamente del placer de la mujer. Y tememos al placer que pueda haber experimentado en el pasado con otros hombres. He sabido de muchos casos en que los hombres arruinan cualquier experiencia satisfactoria exigiendo comparaciones con otras historias anteriores. Por no hablar de quienes guardan determinadas prácticas sexuales para experimentarlas con otras mujeres y nunca con su esposa (o "la madre de sus hijos"). Y no creamos que estas prácticas pertenecen solamente al pasado.

¿Por qué una mujer es "indecente" porque se "deje" hacer determinadas cosas?. ¿Por qué una mujer no puede tener ganas de tener sexo y disfrutarlo?. ¿Por qué una mujer no podría tener sexo antes y después del matrimonio (o por fuera)?. ¿O es que sólo pueden casarse -y aceptar ser penetradas, digamoslo así- para el exclusivo fin de ser madres?.

¿Por qué -en fin- tanta diferencia en la forma en que se trata en la sociedad a uno y otro sexo para situaciones similares?.

En la próxima entrada de esta serie hablaré sobre la imagen que se vende de la mujer. Tanto para referirme a la mujer ama de casa, a la mujer como objeto de deseo como a la mujer independiente y dominante. A las diferencias entre la realidad y el mensaje de los medios masivos que nos bombardean diariamente con su discurso nada inocente.


(*) El de Tiresias es un mito griego en el cual el referido personaje pasó de hombre a mujer una tarde en que vio casualmente a dos serpientes copulando. Luego del sorprendente cambio vivió con su nuevo sexo, incluso casándose con un caballero. Varios años después volvió a transformarse en hombre al presenciar una escena similar a la primera vez (!). Cuando se le preguntó qué sexo sentía mayor placer en el orgasmo, respondió -con su infrecuente experiencia en el tema- que el de la mujer era nueve veces más intenso.

5 comentarios:

andal13 dijo...

Ah, me estaba acordando de Tiresias cuando leía que nadie había experimentado ambos orgasmos, y justo lo mencionaste!
"Orlando" de Virginia Woolf es otro caso como para ir a preguntarle.

Alvaro Fagalde dijo...

Igual creo q no importa compararlos. El tema es demonizar el placer femenino. Reprimir a las mujeres, creyendo q si tienen el cuerpo y la cabeza libre van a salir desesperadas a tener orgias con centenares de hombres o algo así...
Me llama la atención la obsesion de algunas mujeres con lo de si son vistas x sus parejas como unas "regaladas" y de q no se "resistieron" lo suficiente.
Todo muy absurdo.

gabriela alves dijo...

me encanta que un hombre diga estas cosas. Muchos deberian tomar el ejemplo. Y si, es verdad, la mujer tiene un abanico mas amplio de placer.Realmente es indignante lo que los prejuicios de siglos de esta sociedad patriarcal han hecho con el placer femenino, culpabilizandola, demonizandola, voviendola pasiva receptora de el acoso y la eyaculacion masculina. Seria tanto mejor si empezaramos a cambiar la cabeza, los hombres descubririan cuanto mas pueden gozar con una mujer que se siente libre por ejemplo...

Anónimo dijo...

De acuerdo en casi todo, pero la apertura mental que desplegás para alejarte de una postura machista contrasta con el comentario etnocéntrico sobre la práctica de la ablación: "No hay excusa posible para esta aberración primitiva". Si mirás en nuestra propia cultura, a las bebitas casi recién nacidas les agujereamos las orejas. ¿Acaso eso no es también una "aberración primitiva"?. ¿O tal vez sea una aberración pero no "primitiva"?. ¿Y qué me contás de la circunsición?. Es otra mutilación genital. ¿No es una aberración primitiva?.
Es muy difícil lograr que las personas de la cultura occidental y cristiana tengan una mirada objetiva sobre estos temas. Juzgan con distinta vara. Tenemos naturalizadas varias mutilaciones. Son una práctica habitual y nos parecen naturales y no vemos nada de raro ni de malo en ellas. Ah! pero las mutilaciones genitales que practican esos cochinos africanos islámicos son una "aberración primitiva".
Los blancos han matado, torturado, violado y esclavizado millones de africanos islámicos de todas las edades y sexos, pero resulta que los repugnantes son ellos porque prectican una mutilación a la que nosotros no nos hemos acostumbrado.
Este tipo de reflexiones habitualmente son contestadas con agresiones verbales y acusasiones. Cuando uno señala el etnocentrismo que hay en la condena a prácticas como la ablación del clitoris te acusan de machista, de salvaje, de retrógrado, etc. Ni siquiera se repara en que uno no está defendiendo esas prácticas. Yo no digo que estén bien. Digo que no son más aberrantes que muchas de nuestras propias prácticas culturales. Es curioso que los occidentales sean tan pacatos que les subleve tanto esa práctica pero no los asesinatos en masa o las muertes por desnutrición.
Antes de juzgar de forma tan despectiva las prácticas culturales extrañas conviene hacer dos cosas: 1) informarse objetivamente para tratar de entenderlas. ¿Por qué se realizan?. Decir que porque son unos salvajes ignorantes es como decir que alguien que habla un idioma diferente del nuestro "no sabe hablar". Es muy soberbio y revela la ignorancia del que juzga. 2) Mirar la propia sociedad desprejuiciadamente y fijarse si no tenemos entre nosotros prácticas similares y preguntarnos por qué soportamos las nuestras y condenamos las ajenas. Para que la humanidad demuestre un mínimo de humanidad deberíamos comenzar de una buena vez a considerar que todos merecemos el mismo respeto.
Y sino, claro, la alternativa sería desatar una "guerra santa" o llevarles la civilización a punta de fusil, matar a todos los herejes salvajes aberrantes primitivos para que aprendan de una buena vez a ser civilizados como nosotros. (Es una ironía, por supuesto. Aclaro por las dudas).

Alvaro Fagalde dijo...

Pablo: el que se mutile a las mujeres, extirpándole el órgano sexual denominado "clítoris" es una aberración primitiva no porque se realice en Africa, sino porque se demoniza el deseo femenino, obligándolas a una operación dolorosa, riesgosa e innecesaria. Que yo sepa, se realiza solamente en Africa. Si fuera en Suecia, USA o Japón no cambiaría una coma de lo que puse.

A partir de ello, el 90 % de tu comentario no tiene sentido. Seguramente no leiste el resto de la serie.

Oponer los asesinatos en masa a la ablación es una falsa disyuntiva. No veo por qué hay que estar en un bando o en el otro. O sea, si condeno la ablación -se haga donde se haga- estoy opinando sobre la ablación y machismo, no sobre masacres coloniales, asesinatos en masa o el hambre mundial.

La pregunta es: ¿estás de acuerdo con mutilar a las mujeres para que no tengan placer sexual?. ¿Es racista condenarlo porque ocurre en Africa? ¿No se puede criticar a las brutales dictaduras genocidas que hay en ese continente porque los blancos los colonizaron y explotaron?.