31 de julio de 2026

LAS RESEÑAS DE JULIO 26


"Una casa llena de dinamita", Kathryn Bigelow. Eficaz ejercicio de suspenso sobre un misil nuclear lanzado sobre Estados Unidos. Por suerte, la directora no envía un mensaje político directo, como en la detestable "La hora más oscura".

















"Fantasmas de Julio", Julian Radlmaier. Feo título para el original "Anhelos en Sangerhausen". Película típicamente festivalera pero con humor y elementos sobrenaturales sobriamente integrados a la trama.
















"Amarga Navidad", Pedro Almodóvar. Otro ejercicio de autoficción como "Dolor y gloria", pero inesperadamente frío, con personajes que aparecen o desaparecen de la anécdota sin mucho sentido. Muy bien actuada.

















"Peaky Blinders: El hombre inmortal", Tom Harper. Continuación de la popular serie en tiempos de 2a. Guerra. No demasiado original pero solvente y bien narrada. Muy bien actuada, como es habitual en el cine británico.



















"Dos estaciones, dos extraños", Sho Miyage. Minimalista retrato de un par de encuentros casuales entre gente emocionalmente no integrada. Uno de ellos es una libretista que responde preguntas sobre la viabilidad comercial de films sobre ese tipo de personas.

















"Ajuste de pérdida", Miguel Calderón. Un documental interpretado por actores no profesionales. Sobre las agencias de seguros, más una pintura de un estado de ánimo social que una denuncia.


29 de mayo de 2026

Mi primera publicación: "1976"

 Por allá, por 2023, consideré -acertadamente o no- que ya tenía el oficio, la madurez personal y el dominio de las herramientas expresivas en literatura como para creer que tenía que largarme a escribir las novelas (pocas) que podía y debía realizar.


 "1976" titulé a la primera de ellas.  La idea era rememorar la época de mi infancia, que coincidió con la dictadura militar -tenía cinco años cuando dieron el golpe- pero no como una crónica estricta de aquel momento político, sino como una añoranza de otros tiempos que fueron más primitivos en lo tecnológico (inevitablemente) y más conservadores en lo social.

 Porque "1976" es una obra de ficción. No es una autobiografía ni una autoficción, ese género tan gastado. Ninguna de estas dos opciones me interesan mucho que digamos. Si bien el protagonista habla en primera persona, no soy yo. Ni mi madre está muerta, ni estoy casado, ni tengo una hija adolescente ni tuve cuatro hermanos. El protagonista tiene mi misma edad, sí, pero es un personaje inventado.

 Este personaje, de quien nunca se dice el nombre -como si fuera un homenaje inconsciente a mi querido Proust- rememora la época mencionada desde la perspectiva de una familia similar a la mía (lo reconozco) que no militaba en política ni a favor del gobierno dictatorial o sus cómplices civiles ni en la izquierda, ya sea en su vertiente legal o en la guerrillera. Me pareció interesante esa mirada, ya que la inmensa mayoría de la literatura sobre el tema (si no toda) lo hace desde el punto de vista de -como el título de un conocido libro- "milicos o tupas". Había una mayoría -yo no digo que sean mejores o peores que los demás- que más o menos tenían sus opiniones sobre la dictadura, más o menos informadas también y seguían adelante con sus vidas, sus trabajos y sus familias, sabiendo que nunca saldrían en los diarios o en la tele.

 Repito: el protagonista no soy yo. Aunque sea un jefe de oficina como lo fui yo, pero si tiene mi misma profesión es solamente porque quería decir un par de cosas sobre ella. Un porcentaje muy grande de lo escrito es inventado por mí. Me interesaba describir determinados sentimientos, determinadas ideas, determinadas creencias y para eso no hay como la ficción: uno puede hacer lo que quiera con los personajes que inventa. Más que lo que quiera, lo que le convenga para expresar lo que necesite. 

 Hay una frase que debería bastar para confirmar lo que ya he dicho, especialmente para los que me conocen personalmente. Es cuando el protagonista afirma que, en realidad, no le gusta el cine y todos saben que soy un cinéfilo empedernido. Hay alguna anécdota cierta y algún personaje secundario que existió en la realidad y, probablemente, puede ser un ejercicio interesante que quienes conocen más o menos mi vida intenten adivinar cuáles son. Estoy casi seguro que van a fallar abundantemente. Incluso un situación bastante bizarra ocurrió en mi vida realmente, pero no en el trabajo, como se dice en la novela.

 En fin, ya está disponible el libro. Quería tener un objeto tan hermoso como un libro en mis manos, pero esta vez propio. Llegué a un acuerdo con la editora que está a mitad de camino entre la edición de autor y el trabajo aceptado y queda a consideración del público lector. Intentaremos que, además de la venta online de la editorial Oro y Plata, pueda conseguirse en alguna librería local, algo que no es tarea fácil, ciertamente. 

Enlace para comprar el libro

 Un tema que creo estimulante para pensar es cuando uno duda qué es lo que puede interesar a una empresa a la hora de publicar un libro de un autor desconocido: la obra más bien convencional y digerible o alguna otra más personal, arriesgada y "difícil".  Finalmente me decidí por "1976", que sería la más ortodoxa de las dos opciones, simplemente porque la otra ("Agorafobia") superaba el límite de páginas permitido por la editora cuando hizo el llamado a presentación de originales. Realmente, no tengo respuesta aún para la pregunta.

 Mientras comienzo a escribir otras dos novelas simultáneamente, espero que pronto -de alguna manera u otra- pueda ver la luz "Agorafobia", una obra más extensa, más exigente con el lector (o sea, de lectura más ardua) y más ambiciosa en lo temático, con su visión de un mundo que en 2047 domina al resto del Universo (sí, ya sé, la exactitud científica no es lo mío) pero que tiene otras carencias propias. Por lo pronto, aquí les dejo la ilustración de tapa que me hizo la IA, que me encantó y a la que sólo le criticaría que ese personaje femenino extraterrestre de la derecha es demasiado hermoso y antropomórfico. Pero igual intentaré que ésta sea la portada de la novela cuando salga publicada.



P.D.: hace unos días me enteré que está en post producción una película con el mismo nombre. Va a ser un documental sobre la campaña futbolística de Defensor en el referido año, cuando ganó el primer campeonato uruguayo por parte de un cuadro chico. En mi novela no se hace ninguna referencia a este tema.   

3 de enero de 2026

Salada la Canchita: Balance 2025


 
Como tanta gente que anda en la vuelta, yo también me voy a mandar el balance cinematográfico del año que ya se tomó los vientos. El año pasado, en otro blog, tomé la iniciativa de elegir lo mejor que yo había visto en estos últimos doce meses y no solamente tomar en cuenta lo que se estrenó en cartelera. ¿Por qué? Porque no tengo carné (ni trabajo) como crítico y no sigo,  por tanto,  escrupulosamente esos estrenos. Ni tengo ganas, tengo -como todos, supongo- una sola vida y prefiero ser más selectivo y perderme un montón de mediocridades y, por el contrario, buscar cosas más estimulantes que no se presentan por aquí.

 Entonces, la idea es hacer la lista de lo que yo considero mejor dentro de lo que pude -y quise- ver y para eso decidí que tomaría en cuenta las películas realizadas en los últimos tres años (2023 al 25, en este caso), dado que, por lo que dije, no me interesa tanto ver absolutamente todo lo que sea novedad y mucho del cine que busco, es del resto de la historia del mismo, incluyendo hasta cine mudo. 

Ciudad ocupada

 En este enlace pueden ver la columna que realicé con estos criterios, para comentar la cosecha personal del año 2024:   

Balance 2024

 ¿Qué importancia puede tener para alguien lo que yo vi? Así planteado, tengo claro que ninguna, pero creo que como todo balance de fin de año, capaz que podría serle útil a quienes estén buscando buenas películas, ya sea por streaming, internet o cualquier otra forma. Está claro que películas como "Bugonia" o "Una batalla tras otra", el que no las vio es porque no quiso, pero quizás alguien pueda encontrar una recomendación útil de títulos con menos marketing en los párrafos que siguen.

Bugonia

 Vamos con lo mejor que vi en 2025:

 + CIUDAD OCUPADA, Gran Bretaña, de Steve McQueen (inédita) - Un documental del director de "12 años de esclavitud", visitando la Amsterdam actual y contando lo que ocurría en cada lugar durante la ocupación nazi. La historia es apasionante (y terrible) y ese mecanismo alcanza y sobra para que nos podamos concientizar sobre la brutalidad de la época. Una lección necesaria de historia.

 + BUGONIA, Irlanda, de Yorgos Lanthimos - El griego lo volvió a hacer. Más convencional que otras veces, el secuestro de una empresaria (Emma Stone, cuarta película consecutiva que realiza con el director) por parte de dos conspiranoicos que son unos pobres diablos, dice más sobre el mundo en que vivimos que cien discursos. Aplausos también para el sarcástico final.

Fue sólo un accidente

 + FUE SÓLO UN ACCIDENTE, Irán-Francia, de Jafar Panahi - Otro gran nombre del cine actual, el director iraní esta vez se ocupa de los torturadores del régimen dictatorial de su país. La ganadora del Festival de Cannes de este año quizás es un poco hablada de más, pero suele pasar con los films que abren debates prohibidos.

 + A LA DERIVA, China, de Zhang-ke Jia - Jia vuelve a hablar sobre el recorrido de su país, esta vez utilizando material previo de otras películas suyas, contando una historia de amor no concretado, con una protagonista que no dice una sola palabra, más allá de un canto inicial. Un notable trabajo que se presta a dobles (y triples) lecturas.

 + MICKEY 17,  USA-Corea del Sur, de Joon-ho Bong - Nuevo trabajo del autor de "Parásitos", esta vez en un relato de ciencia ficción que fue un fracaso comercial, pero que merecía más suerte.

A la deriva

 + LA SEMILLA DEL FRUTO SAGRADO, Alemania, de Mohammad Rasoulof - Otro director iraní perseguido por la teocracia de la antigua Persia. La pérdida de un arma de reglamento desencadena, con implacable lógica, una serie de desgracias familiares. 

 + GRAND TOUR, Portugal de Miguel Gomes - O, simplemente, el placer de hacer cine. Un cine diferente, personal, caprichoso, siempre talentoso. Pasó por la cartelera sin llamar la atención. Una pena que la crítica no hiciera bien su trabajo.

 También vi dos films que son grandes candidatos al Oscar y nombrados por varios cronistas como los mejores de la temporada. Uno es "Una batalla tras otra", de Paul Thomas Anderson, que es una sátira política muy bien realizada pero no demasiado original y "Pecadores", de Ryan Coogler, que mezcla antirracismo con cine de zombies y, al revés que la anterior película reseñada, es bastante original pero no tan bien dirigida.

Una batalla tras otra

 Párrafo aparte para un género que levantó bastante la cabeza este año, aunque opino que estamos todavía bastante lejos de ver las obras maestras que algunos consideraron: el terror. Películas como la propia "Pecadores" y también "Haz que regrese", "Destino final: lazos de sangre", "Longlegs", "La hora de la desaparición" o "Sonríe 2" han sido buen cine a secas, realizado por gente nueva con ideas interesantes. No mucho más que eso, pero no hay muchos géneros que puedan presentar tantas buenas películas recientes.  

20 de diciembre de 2018

Salada la canchita: Nunca hicieron un ciclo de Bertolucci

Lo habían avisado pero como uno vive en Uruguay, pensó que se iba a realizar treinta años después.  Cinemateca Uruguaya estaba en crisis terminal en su función de exhibidora y más que complicada para mantener su archivo fílmico, en tiempos de bajadas internéticas y streamings varios. Se había informado que el Estado le había conseguido tres salas nuevas y que iba a colaborar económicamente con la otra función, luego de algún emprolijamiento de administración.

20 de noviembre de 2018

Salada la canchita: Se van para la B o Acá cualquier sorete echa humo

En un tiempo muy muy lejano, cuando recién comenzaban cosas en el ciber espacio como los blogs y otras formas de que cualquier gil participara en Internet y las pudiera compartir otro don nadie en la otra punta del planeta, algunos -generalmente bastante entrados en años- se molestaron por esa posibilidad indiscriminada de participación. En el tema que nos ocupa en esta columna mensual, las quejas concretas fueron porque por primera vez había la posibilidad cierta de que cualquiera subiera análisis cinematográficos sin el menor rigor, diciendo cualquier estupidez.

20 de octubre de 2018

Salada la canchita: El dios de Fernando Trueba

Billy Wilder estaba rodando "Sabrina" con la joven estrella Audrey Hepburn, su actor fetiche William Holden y el veterano Humphrey Bogart, quien no tenía talento para la comedia y se sentía desplazado por las otras dos figuras. Para peor, el actor de "Casablanca" evitaba dirigirle la palabra al director, y cuando no tenía más remedio que hacerlo, lo hacía tratándolo de nazi infiltrado entre los americanos. Lo que no podía procesar su cerebro de super estrella era que si bien Wilder tenía un indisimulable acento alemán, hacía 20 años que vivía en Estados Unidos, que era austríaco y que buena parte de su familia había muerto en campos de concentración, no precisamente por ser nazis.

8 de octubre de 2018

Los que iban cantando

En la etapa inmediatamente anterior a la caída de la dictadura, "Los que iban cantando" era un grupo muy influyente en el movimiento musical llamado por algunos "Canto popular", una fusión de variados matices del folclorismo prohibido (Zitarrosa, Los olimareños, Viglietti) con el urbanismo que viene del candombe beat de Rada y Mateo con una pizca apenas del rock también pre dictatorial. Fue muy frecuente su presencia en recitales de la época que, a medida que se hacía masivo el rechazo al régimen, eran cada vez más frecuentes y exitosos.

Sus integrantes permanentes fueron: Jorge Lazaroff, Jorge Bonaldi y Luis Trochón. Junto a ellos fue fundador Jorge Galemire, quien fue reemplazado pronto por los olvidadísimos Jorge Di Polito y Carlos Da Silveira. En 1987 se reencontraron, cuatro años después de su separación integrando a un joven "Pitufo" Lombardo.

Sus dos primeros discos se llamaron simplemente "Uno" (1977) y "Dos" y, más allá de cierta locura, estaban plenamente integrados al sonido estandar del primer Canto Popular, el más creativo y libre, antes que los partidarismos y las urgencias lo uniformizaran y empobrecieran.

Si bien nunca fue un conjunto que pudiera encabezar ningún ranking ni nada que se le parezca, su música circuló bastante en el espacio acotado del arte no comercial nacional. 

Sus dos últimos discos, previos a sendas separaciones, tuvieron mucha menos circulación pese a ser bastante más originales y valiosos. "Juntos" (1983) es casi imposible de conseguir hoy, ya que nunca fue editado en cd. Tiene una notable versión, superior a la original, de "Imaginate m'ijo", una de las mejores letras serias de Leo Masliah; un poema brillante como "Latido de vereda"; un bolero, "No tengo palabras", que era un obvio comentario contra la dictadura que increíblemente no fue censurado y uno de los mejores (y menos conocidos) tangos de Bonaldi: "El hombre que encontraron muerto en la plaza", sobre un texto del gran Gonzalez Tuñón.     


"Juntos" (1981)

"Enloquecidamente" pasó aún más sin pena ni gloria, quizás porque en 1987 no había cabezas para medias tintas musicales: o se odiaba y trataba de defenestrar al llamado Canto popular o se lo ponía en un pedestal a salvo de experimentaciones. Fue un casette -únicamente- que contenía tres temas de cada uno de los miembros originales, entre los que están maravillas como la inesperada "Agua bendita" de Bonaldi, una gran versión del Perico Alcasotro de Higinio Mena y una sorprendentemente vengativa "Las muertes conjuntas", impensable hoy en tiempos de corrección política. Hijo de su tiempo -la polémica por la Ley de Impunidad- "Los que iban..." habían llegado a un punto máximo de creatividad experimental, al igual que la carrera solista de Lazaroff, quien moriría poco después, dejando sin sentido la continuidad del conjunto.

 "Enloquecidamente" (1987)

20 de septiembre de 2018

Salada la canchita: La mesa está servida

Cuando tenía una edad adecuada como para no distinguir bien la ficción de la realidad, protesté asombrado al ver en una película emitida en televisión a un actor a quien yo había visto hace poco morir en otra (o un capítulo de lo que entonces se llamaban seriales) y no podía entender cómo era que volvía a verlo respirando tranquilamente. 

Desde los tiempos del discutido en su identidad Shakespeare, en que una obra de teatro era más parecido a una maratón de serie actual y los -populares- espectadores entraban y salían de la platea mirando un rato y participando con comentarios en voz alta, es que los humanos participamos más o menos concientemente en lo que se llama "suspensión de la credulidad".

20 de agosto de 2018

Salada la canchita: El tango que dura siete horas

Que un cineasta sea bastante intransigente y su obra, árida y minoritaria no quiere decir que la persona que firma esa obra sea antipática y malhumorada. Los testimonios de quienes han entrevistado al húngaro Bela Tarr dan cuenta de un tipo simpático y totalmente receptivo a charlar con los periodistas, sin dejar de contestar ninguna pregunta.

5 de julio de 2018

Un hobby gratis 5

Las elecciones nacionales de 1946 fueron un claro triunfo del Partido Colorado, quien derrotó por 100.000 votos al Partido Nacional, que incluso si sumamos lo que sacó su escisión, el Partido Nacional Independiente, no conseguían derrotar al batllismo. 

Resultó electo Tomás Berreta, quien se murió a los cinco meses y asumió el vice, Luis Batlle Berres, sobrino de don Pepe. También se presentaron el Partido Comunista, la Unión Cívica, el Partido Socialista y el Partido Demócrata de Carlos Quijano, estos dos últimos sin candidato presidencial.

20 de junio de 2018

Salada la cancha de fútbol

Rudo y Cursi
Hace unos 25 años aquí en Uruguay alguno tuvo la idea de hacer los mismos alfajores de siempre pero ponerles en el envoltorios motivos de Peñarol o de Nacional, confiado en que la popularidad de ambos equipos grandes multiplicaría sus ventas. Fue un fracaso, principalmente porque el producto era berreta, pero también porque la gente consideró una terrajada el comerse ese masacote, simplemente porque tuvieran el escudo de su club.

5 de junio de 2018

El disco olvidado de Alfredo Zitarrosa

Eran tiempos de dictadura, yo no tenía edad casi para recordar la democracia anterior y no conocía los nombres prohibidos por el régimen. Como herencia familiar llegaron una serie de discos (de vinilo, obvio) entre los que se encontraba el de un nombre nunca antes escuchado, que fue definido por una tía como "el Serrat uruguayo".  

Aquella imagen en blanco y negro, estilizada, ya que no una foto detallada y clara, me hizo imaginar a alguien más físicamente parecido al Serrat que yo tenía en mi memoria (típico joven melenudo de la época), ya que el catalán también había desaparecido misteriosamente de los medios, a pesar de la enorme repercusión de "Mediterráneo", "Fiesta" y "Cantares", que sonaban en absolutamente todos lados.

Alfredo Zitarrosa era realmente joven -unos 32 años- cuando publicó este disco que se llamó simplemente "4". No conozco más que tangencialmente el éxito pre dictadura de su producción porque nadie hablaba de él en los 70. No se podía.

20 de mayo de 2018

Salada la canchita: 2001, año de monolitos

Aún hoy puede parecer muy extraño que una película sin actores conocidos, con mínima cantidad de diálogos y con una trama ambigua, haya podido ser un éxito de público que se mantuvo en varios reestrenos, cambiando radicalmente la percepción que se tenía de la ciencia ficción como género cinematográfico y transformando definitivamente a su director, Stanley Kubrick, como uno de los grandes nombres del cine mundial.

20 de abril de 2018

Salada la canchita: Más vale ser lindo y bueno que feo y malo (y extranjero)

La cosa comenzó, en forma más o menos masiva, en los años 60, como tantas otras cosas. Algunos intelectuales, más del Tercer Mundo que del Primero, cuestionaron la visión caricaturizada que, tanto en películas como en historietas (dos artes que nacieron prácticamente al mismo tiempo), se brindaba de nuestros países que no tuvieron la suerte de ser creados allá arriba en el Norte, donde se deciden los destinos de todo el Mundo. "Colonialismo" era la palabra clave.

20 de marzo de 2018

Salada la canchita: Michael Moore al ataque

En el principio de la década de los 90, en pleno auge de las ideas neoliberales -ayudado por el derrumbe estrepitoso del bloque soviético y sus "amigos"- de que todos podíamos ser multimillonarios si nos esforzábamos lo suficiente y que con la hoy olvidada "flexibilidad laboral" (que consiste en dejarle las manos libres a los empleadores para regular sueldos, echar gente y fijar horarios) llegaríamos al pleno empleo con unos salarios que te ibas a caer de culo, comenzó a circular la noticia de un documental hecho por un ignoto gordito yanqui intentando entrevistar a un jerarca de General Motors, para preguntarle por qué dejaba alegremente tanta gente en la calle, cerrando una fábrica que, para peor, daba ganancias.

9 de marzo de 2018

¿Quién se hace responsable?

Hace unos cuantos años, en un Festival de Cinemateca Uruguaya hubo un desperfecto al comenzar la proyección. Amablemente, se presentó en la sala un empleado que explicó que había habido un inconveniente con el equipo pero que se resolvería en unos diez minutos. Un estúpido de esos que inspiraron esta nota le contestó a viva voz: "-¡Veinte minutos, mejor!", en lo que pretendía ser una respuesta jocosa. Molesto porque nadie le festejó el "chiste" sino todo lo contrario, el gracioso -que no era ningún jovencito- trató de justificarse: "-Claro, si nadie protesta como yo, éstos hacen lo que quieren..."

23 de febrero de 2018

Salada la canchita: A propósito de Toni

Por poner un ejemplo futbolero de lo que aquí se va a tratar, este sábado van a jugar por la liga española Barcelona contra Girona. Uno, el primero, un equipo grande a nivel mundial con Messi, Suárez y compañía y el otro, catalán también, pero un equipo modesto en presupuesto e infraestructura, que debuta este año en Primera División. Ahora, lo que uno, ya que no va a verlo en vivo por falta de interés y por compromisos laborales, exige a los periodistas deportivos que conducen la transmisión televisiva correspondiente, es que sus intervenciones sean de un nivel superior a: "Barcelona favorito ante el débil Girona", porque eso lo sabe hasta mi santa madre.

20 de enero de 2018

Salada la canchita: El año en que todos eran rebeldes

En este 2018 se cumple medio siglo exactamente del año más mítico de todos los tiempos, signifique ésto lo que signifique. Todos hablan aún hoy de 1968 como un año en que pasó de todo y la gran mayoría lo recuerda con nostalgia, como un tiempo mucho mejor que el presente. 

No vamos a entrar en honduras sociológicas, porque de eso no sabemos nada. Es claro que un orden social -un conjunto de costumbres- había quedado totalmente obsoleto y anticuado y dos hechos anteriores a la década de los 60 habían mellado irremediablemente la candidez de mucha gente: la masacre sin ningún tipo de caballerosidad ni hidalguía de la Segunda Guerra Mundial y la posibilidad, por primera vez real, de que el planeta fuera destruído en segundos al haberse creado las bombas nucleares.

20 de diciembre de 2017

Salada la canchita: El director que jamás existió

Según la base de datos Imdb.com, en estos momentos tiene tres largometrajes en pre-producción, está filmando otro y completó uno más en este 2017 que se nos va, además de seis capítulos de una ignota serie televisiva. Un hombre que no afloja de dirigir. ¿Qué méritos tiene el poco conocido Alan Smithee para trabajar tanto, más teniendo en cuenta que en su ya dilatada carrera que está llegando a los 50 años, tiene muy pocos títulos dignos de tener en cuenta?.

5 de diciembre de 2017

La jauría humana

Tres casos recientes de violación y posterior asesinato de niñas han provocado conmoción en la sociedad uruguaya y es entendible. Son crímenes horribles, sin ninguna duda y uno comprende la reacción primaria al conocer la noticia, de rechazo extremo a quien fue capaz de realizar semejante acción. Muy otra cosa son los habituales manijeos a los bajos instintos sociales, la mentira y la utilización de esos hechos para intentar sacar rédito electoral.

En uno de los capítulos de la muy exitosa película argentina "Relatos salvajes", un joven de clase alta atropella y mata a una mujer y su padre le paga a un empleado humilde para que cargue con el crimen. El final es conocido: el marido de la mujer mata al ficticio culpable, creyendo hacer justicia por mano propia.