20 de julio de 2012

Los "Angeles de la muerte"

En un hecho policial que no está totalmente aclarado ni mucho menos, se descubrió que un par de enfermeros se dedicaban, periódicamente, a ultimar pacientes internados en estado delicado pero no terminal (o sea, sin posibilidad de recuperación ni de sobrevivencia a la enfermedad). Ambos trabajaban en la Asociación Española y uno de ellos, también en el Hospital Maciel.

La situación -terrible e inédita en nuestro país, pero no en el mundo- provocó no sólo conmoción en la población, sino también miedo y desconfianza en la situación general en los centros de salud. Si bien es inevitable que gente ignorante o estúpida crea que en un sanatorio entre cualquier tipo alegremente a manipular a los internados en un CTI, es obvio que habrá motivos de preocupación legítimos para los uruguayos en general. Es entendible el miedo que pueda tener alguien pensando en su madre internada.  Ahí estaría la obligación de dirigentes, medios de comunicación y referentes públicos en ayudar a clarificar las cosas y no generar alarma pública injustificada. No fue eso lo que ocurrió.

UN PAR DE ANTECEDENTES
En la misma Española se produjo la muerte muy evitable del hermano de Diego Aguirre por una mala praxis de un anestesista -el Dr. Sierra- durante una intervención bastante menor. Cabe la sospecha que la celeridad de la Justicia estuvo dada por la fama del familiar implicado y para todo el mundo quedó claro que la culpa era de un médico que había hecho muy mal -y negligentemente- su trabajo. Nadie aprovechó para hincarle el diente al tema de muchos médicos que se benefician de un espíritu de cuerpo y de una autoridad excesiva que les permite trabajar de la forma que quieran, sin importarles lo que más le debería importar: la salud y la vida de los seres humanos.

En 2009 se pronosticó el Apocalipsis: habría una variedad de gripe que tendría mortales consecuencias para multitudes. El terror y la histeria fueron muy grandes, muchísima gente salía a comprar cajas de barbijos y el ahora famoso alcohol en gel. El sistema de salud estuvo a punto de colapsar con las llamadas desesperadas de gente que creía ver morir a sus niños o adultos mayores que se habían engripado. Todos los días los diarios y los noticieros televisivos daban cifras crecientes de fallecidos en todo el país. 

En realidad, ese año murió la misma cantidad de personas que mueren todos los años por gripes fuertes, agravadas por otras patologías ya presentes que tienen el organismo ya bastante deteriorado y la alarma fue totalmente al santo pedo. ¿Usted vio a la gran prensa pedir disculpas por su papel irresponsable y criminal?.

LOS ENFERMEROS
Si me apuran, yo opino que lo que pasó ahí fue un claro ejemplo de "Burn out" (gente que no soporta más el stress de un trabajo difícil) mezclado con una cabeza que no debería andar del todo bien. Pero claro, igual que antes, si esto sirve como una oportunidad para sacar réditos personales, me cago en la verdad. En la televisión y en foros de Internet aparecieron multitudes de "expertos", pero eso no fue lo peor.

La gran prensa, por supuesto, habló de hasta 200 víctimas. No importa que lo haya dicho en condicional, lo que la gente ve son las cifras. Todo mentira, por supuesto, aunque aún no se sabe la cantidad total, si es que alguna vez se sabrá. También utilizaron frases y expresiones altisonantes para vender más, sin importar si eso hacía mal.


Los políticos de la oposición se apresuraron a pedir interpelaciones y juicios políticos al MSP -que en esta ocasión actuó en mi opinión correctamente, lo que no siempre ha pasado- alegres de que ésto haya pasado también en Salud Pública. ¿Interés de solucionar esta tragedia, de instrumentar medidas de seguridad para solucionar los problemas que tienen todos los centros y evitar que algo así se pueda repetir?. No, gracias, ya tiré.

Pero no sólo hubo muertes en el Maciel. Médica Uruguaya y el Círculo Católico, en repugnante acción, se apresuraron a presionar al Ministerio para que abriera inmediatamente el corralito para conseguir socios de la Española. La primera de las mencionadas hace rato que tiene como política comercial hacer cualquier cosa para destruir a las competidoras.

Al mismo tiempo, una fantasmática Asociación de Usuarios intentó conseguir réditos de poder en la mutualista, destruyéndola ante la opinión pública para hacerse de ella. La gente no sabe que quien organizó todo esto es un ex empleado jerárquico de la Española, protegido de Magurno, quien escaló así rápidamente posiciones sin ningún mérito laboral visible y tuvo que irse ante múltiples denuncias de meter la mano en la lata.    

EN RESUMEN...
¿Qué decir?. Pareciera que a nadie -por lo menos, a los entrevistados en la televisión, a los políticos y a los Nachos Alvarez- le importa si quedan funcionarios en la calle, si hay familiares o enfermos angustiados o si se puede aprovechar la catástrofe para mejorar algo en nuestro sistema de salud. Hay que buscar réditos personales y joder al competidor. Si hay algo que no le importa a nadie son los pacientes.     

11 de julio de 2012

"Todo detrás de Momo" de Los Olimareños

El conjunto más famoso del folclore -o canto popular- en Uruguay realizó en 1971 un disco bastante insólito para ese entonces. Cabe recordar que en aquella época géneros musicales como el carnaval, el tango, el rock, el candombe y lo que hacían Pepe y Braulio -en aquel momento, en su máximo esplendor- no solían mezclarse y la murga era considerarada no mucho mejor de lo que ahora nos parece esa chatarra llamada "cumbia villera".

El dúo realizó un disco completo integrado por algo parecido a lo que hoy llamamos "murga canción" que no es exactamente igual a lo que integra el repertorio de una murga en el Concurso Oficial pero que mantiene sus características musicales. Con la batería de "Los nuevos saltimbanquis", Los Olima realizaron este disco bastante olvidado, muy anticipado a su tiempo, demostrando por si hacía falta, que eran mucho más que un simple grupo de folclore a la argentina. Sus letras -como buena murga- hacían referencia a la complicada situación política del momento, en clave de farsa, sorteando la censura de la época.

Aquí les presento algunos temas de un disco a rever, con la óptica de estos años, tan diferentes a hace cuatro décadas.   










5 de julio de 2012

Cine: Historia Ilustrada 30

EL CINE DE ANIMACIÓN

Poco después de que el mecanismo para ver fotos en serie denominado cinematógrafo fuera inventado, se descubrió que no sólo se podían "filmar" fotografías de objetos y personas reales sino también dibujos y muñecos. De esa forma, se superaban las limitaciones que presentaban en las filmaciones convencionales la escasa -o nula- movilidad de las pesadas cámaras y las limitaciones de iluminación, por no hablar de las dificultades de la fotografía en sí. En cambio, en la imagen animada todo es posible.     

Aunque no inmediatamente. En 1907 se descubrió, probablemente por un error técnico, la posibilidad de "animar" objetos al filmarlos, parar la cámara y volver a fotografiarlos en una posición diferente. Que es lo mismo que se hacía -sin interrupciones de continuidad- al filmar a actores y paisajes para una película convencional. El caricaturista francés Emile Cohn figura como el primer cineasta que se dedicó expresamente a realizar dibujos para que al ser fotografiados y proyectados uno a continuación del otro, dieran la sensación de continuidad que necesita el cine. 

El desarrollo inicial del cine de animación -fundamentalmente, en su vertiente más exitosa comercialmente hablando de los "dibujos animados" está estrechamente relacionado con la evolución de las historietas (o comics) que surgieron en la misma época que el propio cine. Uno de los más prestigiosos historietistas vanguardistas, Winsor McCay (foto 1) descubrió el potencial taquillero que podía tener un personaje no actuado por gente de carne y hueso, con su creación "Gertie, el dinosaurio" (1914). Algunos personajes de historietas consolidaron, con su traslación a las pantallas, el género; "Mutt and Jeff" (o "Benitín y Eneas", como se los conoció por estas tierras) y los "Katzenjammer kids" ("El capitán y sus sobrinos"). Cuando McCay adaptó en 1921 una de sus obras maestras en la historieta ("Dreams on a rarebit friend") la animación demostró que era algo más que un juguete.    


Fragmento de "Gertie on tour" (1921) de Winsor McCay

Fragmento de "Dreams of a rarebit friend: Bug vaudeville" (1921) de Winsor McCay

Como se ha visto acá, las vanguardias europeas -francesas y alemanas, pero no sólo- vieron posibilidades de extender sus experimentaciones plásticas en la animación aunque ese impulso duró unos pocos años. El ruso Vladislav (o Larislas) Starevich (foto 2) fue el primer genio de la animación cuadro por cuadro de muñecos. Starevich se exilió de su Moscú natal luego de la Revolución de Octubre -llegó a combatir en el ejército blanco- y prosiguió su carrera en Francia. Introdujo el color y el sonido tempranamente y continuó su hoy olvidada tarea hasta el mismo año de su muerte (1965). Con él, que llegó a ser bastante reconocido en su momento en Hollywood, la animación llegó a sus primeras cotas de calidad e imaginación, yendo mucho más allá del entretenimiento infantil o la mera novelería.

Los dibujos animados no se transformaron en un item redituable en la industria hasta la feliz inserción en el cine sonoro producida -famosamente- en uno de los primeros cortos del ratón Mickey, creado por Walt Disney (foto 3). El cortometraje en cuestión se llamó "Steamboat Willie" y figura como co-dirigido por Ub Iwerks, un dibujante fundamental en los primeros años del astuto industrial Disney.  Su argumento facilitaba la explotación del sonido, al empeñarse -simpáticamente, es cierto- su protagonista en hacer música con todos los objetos y animales que encontraba a su paso. Aún inmaduro narrativamente, el corto era un paso adelante en la carrera de Disney y sus empleados, que pronto darían lo mejor de sí en trabajos que unirían no sin dificultad las audacias expresivas con el cálculo comercial, hasta transformar -para bien o para mal- al estilo Disney como el tronco principal de la animación mundial.

La empresa conseguiría un singular éxito con una idea que a muchos les pareció una locura: un largometraje de dibujos animados. El primer film fue "Blancanieves y los siete enanitos" (1937) (foto 4), que tuvo un arrollador éxito comercial y que, incluso, llevó a una prestigiosa revista crítica uruguaya a nombrarlo como el mejor film estrenado en el país, algo aún poco frecuente para una película de animación.  Su tercer largometraje, "Fantasía" (1940) era una ambiciosa, aunque confusa apuesta que desechaba el argumento unitario -generalmente basado en una obra o leyenda infantil prestigiosa- para embarcarse en una historia casi sin palabras, aunada a la música clásica que tanto gustaba a su autor. El fracaso comercial de la película convenció a Disney de no embarcarse más en proyectos de dudosa comercialidad.
 
Frecuentemente tildado de sensiblero y cursi, sospechoso de fascista por su fanatismo anticomunista y enemigo de todo derecho sindical, Walt Disney supo integrar a la industria muchos adelantos tecnológicos que hicieron avanzar técnica y expresivamente a la animación mundial.    

Pero no fue el único animador en Hollywood. Párrafo aparte merece -por encima de otras empresas y creadores- Max Fleischer, creador de "Betty Boop", encantadora joven sexy e ingenua y "Popeye", un surrealista marinero dotado de gran fuerza gracias a la ingestión de espinaca (el personaje se creó para una publicidad del citado vegetal). Más imaginativo que Disney, Fleischer consiguió visibilidad y permanencia (aunque Betty Boop fue censurada por la Liga de la Decencia (!)) siguiendo un camino personal.

"Steamboat Willie" (1928) de Walt Disney y Ub Iwerks

 
"Popeye el marino" (1933) de Dave Fleischer

Si bien -al igual que el cine "normal"- la enorme mayoría de las películas de animación que llegaban a nuestras carteleras era -y sigue siendo- norteamericano, en varios países se ha mantenido escuelas de animación artísticamente inspiradas. Lentamente, con el correr de los años, se ha aceptado por parte de franjas del público más exigentes, la existencia de un cine de dibujos animados que no tenía por qué pedirle nada prestado al monopólico Disney.

Norman McLaren fue un escocés que emigró por una tentadora oferta de trabajo en la National Film Board canadiense, donde pudo experimentar a gusto y formar generaciones de nuevos animadores. Poco interesado en el realismo, creó cortometrajes abstractos, utilizando en ocasiones imágenes directamente pintadas en el negativo de celuloide, como en "Boogie doodle", donde intenta establecer una relación entre el movimiento de la imagen y el saxo de Gene Ammons.


El checho Jiri Trnka (foto 5) fue probablemente el mejor animador del Este y quien más influyó en el campo -siempre muy minoritario, por cierto-de la animación de muñecos. Tierno, imaginativo, el encanto de Trnka es difícil de explicar. Sólido continuador de una tradición de buenos animadores eslavos, Trnka tuvo mucho éxito de público y crítica en los pocos largometrajes que terminó. En los últimos años de su vida, realizando cortometrajes sobre todo, su visión pareció bastante pesimista y en  su últimos trabajo "Ruka" (1965) se advierte un alegato bastante rabioso a favor de la libertad del artista para crear, idea que habrá resultado bastante incómoda para el gobierno de Checoslovaquia de la época.

Volviendo a Estados Unidos, Frederick "Tex" Avery (foto 6) fue un maestro de la comicidad en los dibujos animados, alejándose todo lo que fuera necesario del realismo un tanto amanerado y edulcorado que había impuesto el omnipresente Disney. Para Avery todo valía en pos de hacer reir. Generalmente poseedoras de un ritmo frenético y de una ferocidad poco común, las divertidas cintas del director introdujeron el sin sentido y la imaginación al género, mostrando lo que -lógicamente- el cine convencional con actores fotografiados no podía darle al público: objetos animados, caídas y golpes que desafían las leyes de la física, y en general un apartamiento de cualquier lógica que pueda estorbarle. Para Avery -creador o realizador de personajes como Bugs Bunny, el pato Lucas o Droopy- el fin siempre justifica los medios.

En la época del auge de la televisión -o sea a partir de la década del 50-  las salas dejaron de solicitar los cortos animados que hasta entonces integraban todos los programas de exhibición, sirviendo como preliminar al largometraje -con actores- que significaba la herramienta de atracción de público. Esto llevó a que fueran apartados del negocio casi todos los realizadores que no se llamaran Disney.

Si bien -como ocurrió con el cine convencional- la televisión terminó siendo un importante difusión de la animación más comercial, casi siempre en formato cortometraje, se siguieron estrenando largometrajes animados en gran parte -inevitablemente- por la fábrica Disney.    
     
"Boogie doodle" (1940) de Norman McLaren 

Fragmento de "El principe Bayaya" (1950) de Jiri Trnka

Drag-A-Long Droopy (1954) de Tex Avery

21 de junio de 2012

Bajen el promedio de edad de la dirigencia, por favor...

El Frente Amplio, no sin dificultades, decidió realizar la elección de su presidencia a padrón abierto, a diferencia del anterior presidente, Jorge Brovetto, impuesto a dedo por Tabaré Vázquez. El resultado de la elección no fue demasiado reñido: de entre los cuatro candidatos, que no eran de primerísima línea dentro de los dirigentes de la coalición, salió netamente preferida la senadora Mónica Xavier, del Partido Socialista.

En primer lugar, cabe constatar que la masa frenteamplista eligió muy diferente de lo que se ve reflejado en las integraciones de delegados de bases y similares, dominados por siempre por las estructuras del PCU y de lo que ahora se llama MPP. Máxime si tenemos en cuenta que Enrique Rubio de la Vertiente votó bastante bien. Recuerdo cuando determinada gente "ultra" exigía la ida del FA de Astori, el Ministro de Economía "neoliberal", sin darse cuenta que era respaldado por muchos más frenteamplistas que a ellos mismos.

Si bien Xavier es dirigente del PS, no parece que vaya a ser una mera empleada funcional a los intereses de Vázquez. La ascendente senadora forma parte de una generación de dirigentes de la izquierda de mediana edad (sólo en Uruguay un cuarentón o cincuentón puede ser considerado "joven") a los que no se les ha dado ninguna facilidad para acceder a puestos de decisión en la cúpula frentista, cada vez más gerontocrática. Gente mucho más moderna, más apegada a la planificación efectiva del futuro y menos  a las épocas sesentistas, a las asambleas retóricas interminables y a las culturas de contestaciones y oposición. Generación en la que entrarían Rubio, Daniel Martínez, Sendic y otros.

El año que viene comienzan las larguísimas escaramuzas de alianzas electorales y competiciones por candidaturas varias. El 2014 ni lo contamos: todos los dirigentes políticos se van a dedicar a buscar votos en esa absurda seguidilla de actos electorales durante unos 15 meses que demanda la reforma electoral de 1996. ¿Qué Frente llegará a la elección?. Probablemente, uno que se limitará a recibir los réditos del carisma de Tabaré, sin renovación de ideas, ni de propuestas reaies, aprovechando que la oposición sigue -insólitamente- limitándose a un discurso histérico y sin ideas.

Un amigo -frenteamplista, por cierto- decía frecuentemente que si nosotros hubiéramos nacido 10 o 15 años antes de lo que lo hicimos, hoy seríamos meramente un cartel en una manifestación. ¿Y para qué?- agregaba. Vemos ahora que los que dijeron que lo importante no eran los cargos, se atornillan a ellos aunque estén en edad de jubilación y nuestro mejor candidato a presidente supera los 70 años. Los ministerios y demás se negocian por cuota partidaria, igualito que como lo hacían blancos y colorados y se siguen defendiendo a mediocres y corruptos, por el sólo mérito de ser del mismo grupo.

¿Tenemos que entrar en la desesperanza total?. Creo firmemente que no, el gobierno nacional de la izquierda es -no podría ser de otra manera- perfectible y tiene numerosos puntos a favor. Los uruguayos somos muy propensos a barrer al pasar y a caer en generalizaciones bajoneantes. Ya escribí acá que yo esperaba -o temía- mucho menos del Frente en el Ejecutivo y debo reconocer que lo más importante es la voluntad de cambiar con responsabilidad. Con todas las cosas que se puedan criticar estos dos gobiernos han sido muy diferentes a los anteriores. Queda por ver si el partido (o la coalición) se renovará en personas y propuestas y si le dejarán incidir más en el trabajo de sacar ésto adelante.  

13 de junio de 2012

Actores fetiches

No hay una fórmula infalible: en materia de directores de cine y sus actores que van a llenar la pantalla hay quien trabaja (o intenta hacerlo) siempre con estrellas (o actores reconocidos) y hay quien prefiere usar a desconocidos, cuando no a gente que no estudió ni trabaja como actor.

En la historia del cine hay ejemplos de colaboraciones muy frecuentes de un intérprete con el mismo director, lo que ha hecho que el nombre de uno se asocie inmediatamente al del otro. Más que la fotografía o la música, sin duda los rostros de los actores utilizados son la marca más reconocible de cualquier director y aquí hay algunos ejemplos famosos de colaboraciones, que curiosamente muchas veces traían detrás relaciones poco amistosas. El listado, por supuesto, no es exhaustivo.

AKIRA KUROSAWA - TOSHIRO MIFUNE
Descubierto y respaldado por el propio Kurosawa, Mifune actuó por primera vez con su mentor en 1948 en "El ángel ebrio" y hasta "Bondad humana" en 1965, apareció en todas las películas del más famoso de los cineastas japoneses, con la excepción de "Vivir". Fue el samurai por antonomasia -aunque había una variante significativa de su personaje en "Los siete samurai"- y ladrón, detective, bandido en "Rashomon" y muchos más, demostrando una versatilidad, más allá de su carimática presencia, que no siempre se le ha reconocido. Terminaron enemistados y no volvieron a trabajar juntos, fundamentalmente por las exigencias de Kurosawa y la posibilidad de Mifune de cobrar mucho más en producciones más comerciales.

Fragmento de "Yojimbo"

WERNER HERZOG - KLAUS KINSKI
Dos personajes muy singulares, se podría afirmar que Kinski estaba sencillamente loco o, por lo menos, era muy difícil de tratar. Nunca se llevaron bien, aunque se sospecha que muchos de sus enfrentamientos públicos fueron actos de publicidad o bromas entre ellos. Realizaron en conjunto cinco películas: "Aguirre, la ira de Dios"; "Woyzeck"; "Nosferatu"; "Fitzcarraldo" y la inédita entre nosotros "Cobra verde". Durante ésta última el habitualmente violento actor golpeó a Herzog -un artista muy particular, pero de trato personal bastante más centrado- y no volvieron a trabajar juntos. La mayoría de la carrera de Kinski fue en trabajos de segunda o tercera categoría.

Fragmento de "Aguirre, la ira de Dios"

BLAKE EDWARDS - PETER SELLERS
Edwards era un director con una carrera más que interesante que incluía comedias, por cierto, pero también policiales, dramas y musicales, algunos bastante estimables ("Días de vino y rosas", "Muñequita de lujo", "El mercader del terror"). En 1963 se topó con el ya famoso actor inglés Peter Sellers y tuvieron un fenomenal éxito con "La pantera rosa". Era una comedia sofisticada y talentosa y mejoraron la apuesta con "Un disparo en la sombra", un año después. En 1968 realizarían su única película no Pantera: la formidable "La fiesta inolvidable", en la que tendrían sus primeros enfrentamientos (Sellers era bastante complicado). Posteriormente, realizarían más continuaciones panteriles, con desigual suerte.

Fragmento de "La fiesta inolvidable"

TSAI MING-LIANG Y LEE KANG-SHENG
De ellos dos no conozco mucho la historia ni cómo anda su relación. El malayo radicado en Taiwan Tsai Ming-liang ha hecho formidables películas ("Viva el amor", "El río", "El sabor de la sandía") con su muy particular estilo de tomas fijas, poco diálogo y una extraña fijación por la incomunicación entre los humanos y el agua, ya sea por exceso o por falta. Cineasta incómodo, personal, imaginativo y audaz, últimamente se lo ha visto un poco repetido -su último largometraje, "Visage", era una discutible copia de sí mismo- y poco pródigo, ya que su penúltimo film fue terminado en 2006. En todas sus películas, sin excepción, ha trabajado Lee Kang-sheng, incluyendo la mencionada "Visage", que es una producción francesa con Fanny Ardant, Jean Pierre Leaud, Jeanne Moureau y Mathieu Amalric.  

 
Fragmento de "Viva el amor"

8 de junio de 2012

Historia Ilustrada del Jazz 30

LAS INFLUENCIAS AFRICANAS Y CUBANAS EN EL JAZZ MODERNO

En lo que quizás fuera el último gran movimiento que irrumpió novedosamente en la historia del jazz, la improvisación, el swing y la libertad armónica se unieron a las tradiciones musicales de todos los continentes para ampliar considerablemente el universo sonoro. Muchos se replegaron ante esta novedad -no necesariamente por motivos xenófobos, conservadores o racistas- y florecieron los neoclasicismos, dedicados a recrear -y modernizar- las corrientes antiguas. Como nunca antes, ningún movimiento se hizo troncal y hegemónico y se incorporó la idea de que cada uno era libre de seguir -o tocar- el jazz que quisiera.

Muchos negros norteamericanos -o afroamericanos- reinvindicaron el orgullo de su raza, la igualdad frente al blanco (cuando no la superioridad) y volvieron sus ojos al continente originario -Africa- desconocido y ninguneado, con una enorme riqueza musical a descubrir.   

Randolph "Randy" Weston fue descubierto por los boppers Charlie Parker y Max Roach, cuando tocaba el piano fuertemente influenciado por el gran Thelonious Monk en el restorán que dirigía en su Brooklyn natal. 

En 1956, con 30 años, formó su propio trío después de haber trabajado, entre otros, con Art Blakey. Cinco años después comienza a viajar a Africa, especialmente a Marruecos, donde se nutre de la cultura local e incorpora músicos para su conjunto. Infrecuente ejemplo de pianista que ha sabido asimilar con naturalidad las más diversas influencias -incluyendo el añejo boogie-woogie o el free jazz- Weston sigue grabando aún hoy con más de 80 años, sin perder el buen gusto e interés. 


AFRICAN SUNRISE


Adolph "Dollar" Brand se apasionó prontamente por el jazz en su Ciudad del Cabo natal. Viajó a Europa en 1961 y allí fue descubierto por Duke Ellington, que lo apadrinó. Estuvo cuatro años en el Viejo Continente hasta que finalmente viajó a Estados Unidos, donde ingresó al conjunto del baterista Elvin Jones. Estuvo tres años en América hasta volver a Europa, donde grabó con Gato Barbieri en Italia y, finalmente, hace un regreso geográfico y cultural a su continente de origen.
 
Además de su instrumento original, el piano, Brand aprendió a tocar diversos instrumentos de aire -especialmente el saxo soprano- y el violoncello. Profundamente influído por los ritmos africanos y por la religión islámica a la que adhirió en 1968, adoptando el nombre de Abdullah Ibrahim, el formato preferido de Brand es el de piano solita, con el que ha incursionado hasta hoy mismo -como Weston- si bien ha sido criticado por varios conocedores como un poco rutinario.

Naturalmente, ha habido muchos músicos norteamericanos de jazz que han reinvindicado la importancia universal de Africa y han clamado, de diversas formas, por la solución de los problemas que martirizan frecuentemente a su gente. Algunos de ellos incorporando en sus trabajos las diversas influencias musicales y otros, simplemente, en declaraciones públicas.     


FOR MONK


Cuba, como ya fue dicho aquí, fue la primera gran influencia extranjera en el jazz si, obviamente, excluimos las numerosas influencias que lo catalizaron en la inicial New Orleans. 

Luego de la pionera incorporación en los tardíos 40 del percusionista Chano Pozo y del saxofonista Mario Bauzá en la big band de Dizzy Gillespie, la música cubana fue olvidada durante varios años. Un catalizador para que volviera el interés puede haber sido el triunfo de la Revolución de Fidel Castro que dividió a la sociedad de la isla e, incluso, a familias enteras, como muestra el documental "Calle 54" de Fernando Trueba. Músicos o no, muchos cubanos se exiliaron a los cercanos Estados Unidos, donde hubo quien tocara y quien conociera la brillante tradición musical cubana. 

Ildefonso "Poncho" Sánchez es un texano hijo de mexicanos, que desde sus congas dirige una celebrada orquesta de salsa y jazz latino (dos conceptos que se confunden e integran naturalmente) que hace pensar a muchos que es originario de la isla caribeña.      


LATIN SPIRITS

ON TIME


Hay, por cierto, muchos músicos cubanos (o no) que  han realizado grandes aportes al florecimiento del jazz latino. El timbalero Tito Puente, el trompetista "Cachao" López, el propio Bauzá, el cantante "Machito" Grillo y el saxofonista "Paquito" D'Rivera -tan vinculado a Uruguay- o el pianista dominicano Michel Camilo.

La mayoría de ellos se fueron de la isla, aunque algunos como "Chucho" Valdés y el grupo Irakere -que ha sufrido varias deserciones, entre ellas de su cofundador D'Rivera- siguen tocando en ella. 

Ramón "Mongo" Santamaría (1922-2003)  fue uno de los mejores percusionistas de la historia de la música latina. Se fue de Cuba en 1948, tocando luego con la exitosa orquesta de Dámaso Pérez Prado -que popularizó el mambo- y con Carl Tjäder, quien practicó durante buena parte de su carrera el jazz latino, aunque no tuviera sangre de ese origen.     

El famoso tema "Watermelon man" compuesto por Herbie Hancock fue su gran éxito y su puerta de entrada a la consideración de los aficionados al jazz. Heredero directo del gran "Chano" Pozo, Santamaría terminó haciendo un camino inverso al de muchos músicos no latinos: fue incorporando elementos típicos del blues y del jazz norteamericano a la tradición cubana, conformando un interesantísimo estilo propio.



CONGA BLUE